Laura y Rebeca hablan tras la denuncia contra Julio Iglesias: “No merecíamos el maltrato físico, psíquico y sexual que sufrimos”

Ahora que la denuncia presentada por dos exempleadas del cantante ha llegado a la Fiscalía de la Audiencia Nacional, ambas han decidido compartir sus razones para dar este importante paso, destacando la situación de otras mujeres en circunstancias similares: “Quiero que el peso de mi voz les brinde la fuerza para que ellas también se animen a hablar”.

Laura y Rebeca (nombres ficticios que protegen su identidad) han estado en silencio durante mucho tiempo, lidiando con sus dudas sobre si hablar, temiendo ser juzgadas y considerando las posibles repercusiones de señalar a una figura poderosa. Sin embargo, sus testimonios han logrado resonar en medios de comunicación internacionales. Las exempleadas han descrito un ambiente de terror en las mansiones del artista en República Dominicana y Bahamas, donde experimentaron gritos, humillaciones, tocamientos no deseados y agresiones sexuales. Sus relatos, que han sido publicados tras una investigación de tres años por elDiario.es y Univision Noticias, han dado lugar a una denuncia formal presentada por abogadas de la organización Women’s Link Worldwide.

En este contexto, Laura comparte su motivación: “El hecho de que nosotras busquemos justicia envía un mensaje a todas las víctimas de Julio Iglesias, instándolas a que hablen y crean en el sistema judicial. No es solo algo que les sucedió a ellas, es un patrón de conducta que ha persistido por años”. También ha manifestado su deseo de que su voz inspire a otras a unirse a la lucha por la justicia. “No lo hago solo por mí; es por todas, porque lo que vivimos no es justo. Entramos a trabajar dignamente y no merecíamos el maltrato físico, psicológico y sexual”.

Laura enfatiza la necesidad de que se reconozcan y denuncien los delitos cometidos: “Callar un delito nos convierte en cómplices. Por eso estoy aquí, no puedo quedarme en silencio”.

A pesar del impacto mediático, Laura ha optado por mantenerse al margen de la atención emocional, siguiendo el consejo de su terapeuta. Prefiere concentrarse en su lucha legal, cuyo desenlace ahora depende de la Fiscalía. Los incidentes que ha denunciado ocurrieron en 2021, donde afirma que el cantante la besó sin su consentimiento y la tocó de manera inapropiada. Rebeca también comparte su experiencia, indicando que Iglesias, a los 77 años, la llamaba a su habitación para mantener relaciones sexuales sin su consentimiento.

Sobre la noción de justicia, Laura reflexiona: “La justicia implica acciones morales y legales que una persona debe tomar. La justicia se manifiesta cuando estas acciones no son justas”. Por ello, espera que se haga justicia en este caso. “Quiero ser clara: todas las mujeres que trabajan en la casa de Julio Iglesias son víctimas, ya que sus acciones van en contra de los derechos humanos”.

Finalmente, Laura no solo piensa en su propia experiencia, sino en todas las mujeres que puedan estar sufriendo en silencio. “Quiero que mi voz les dé la fuerza para que hablen y, juntas, podemos buscar justicia. Lo hago, principalmente, por mí, pero también por ellas, porque no es justo”.

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