El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este viernes que podría implementar un aumento de aranceles a aquellos países que no acepten sus planes para adquirir el control de Groenlandia, una isla que considera crucial para los intereses estadounidenses. «Podría imponer un arancel a los países que no acepten lo de Groenlandia, porque necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional. Así que puede que lo haga», declaró el líder republicano durante una mesa redonda sobre atención sanitaria en áreas rurales.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha utilizado los aranceles como una herramienta política contra sus socios comerciales, llegando a incrementar en un 50% los aranceles sobre las importaciones de Brasil e India en respuesta al tratamiento del expresidente Jair Bolsonaro y la compra de petróleo ruso, respectivamente.
Simultáneamente, una delegación del Congreso de los Estados Unidos, compuesta mayoritariamente por congresistas demócratas, ha viajado a Copenhague para asegurar al Gobierno danés que el Legislativo estadounidense no respalda las amenazas de Trump.
En cuanto a la presencia militar europea en Groenlandia, los comentarios de Trump surgen tras el anuncio de Dinamarca de un aumento inmediato de su presencia militar en la isla y la realización de maniobras, buscando así calmar las preocupaciones de Washington sobre la seguridad en esa región. Francia, Alemania, Reino Unido, Suecia, Noruega, Finlandia y los Países Bajos han respaldado esta iniciativa y han enviado o planean enviar tropas a Groenlandia, un territorio que la Administración Trump desea controlar para reforzar su «seguridad nacional» y evitar que caiga bajo la influencia de China o Rusia. Hasta el momento, España no ha descartado la posibilidad de enviar tropas a esta isla ártica.
Por su parte, la Casa Blanca ha afirmado que los movimientos militares de varios socios europeos no afectan «en absoluto» el objetivo de Trump de controlar Groenlandia, un lugar que también es rico en metales preciosos y tierras raras. El Gobierno danés ha reiterado su soberanía sobre la isla y ha rechazado las aspiraciones de Washington, aunque se ha comprometido a establecer un grupo de trabajo con el Gabinete de Trump para abordar las «discrepancias» sobre este asunto.
