**Donald Trump hace historia al comparecer ante el Tribunal Supremo**
Este miércoles, Donald Trump se ha convertido en el primer presidente de los Estados Unidos en funciones en asistir a una vista oral en el Tribunal Supremo. Durante una hora y media, el actual presidente participó en las deliberaciones sobre la legalidad de una orden ejecutiva que busca limitar la ciudadanía estadounidense por nacimiento. Firmada el primer día de su retorno al cargo en enero de 2025, esta medida representa uno de los pilares de su política de inmigración, caracterizada por una postura dura.
La orden ejecutiva instruye a las agencias federales a no reconocer la ciudadanía de los niños nacidos en Estados Unidos si sus padres no son ciudadanos o residentes permanentes legales. Sin embargo, varios tribunales federales han bloqueado esta medida, que fue sometida a una audiencia inicial en el Tribunal Supremo.
**Un evento sin precedentes**
La presencia de Trump en el tribunal ha marcado un hito en la historia estadounidense. Aunque ha habido presidentes en el pasado que defendieron casos ante el tribunal, como John Quincy Adams y Grover Cleveland, ninguno de ellos estaba en el cargo durante su comparecencia.
**Los magistrados cuestionan la postura del Gobierno**
Durante la vista, los jueces del Supremo mostraron escepticismo hacia los argumentos presentados por la Administración. El procurador general, John Sauer, defendió la postura gubernamental, argumentando que el derecho a la ciudadanía por nacimiento fue establecido tras la Guerra Civil para proteger a los «hijos de los esclavos» y no para quienes buscan obtener la ciudadanía mediante «vacaciones». Esta afirmación fue desafiada por el presidente del Tribunal, John Roberts, quien enfatizó que, aunque el mundo ha cambiado, la Constitución sigue siendo la misma.
La abogada de la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), que apoya la demanda por considerarla inconstitucional, también enfrentó preguntas incisivas de los magistrados, quienes buscaban aclarar aspectos legales. Entre los presentes, se encontraban la fiscal general Pam Bondi, el secretario de Comercio Howard Lutnick y el actor Robert De Niro, conocido por sus críticas a las políticas de Trump. Afuera, decenas de manifestantes se congregaron para protestar en contra del presidente y en defensa del derecho a la ciudadanía por nacimiento.
**Tensiones entre Trump y el Tribunal Supremo**
El Tribunal Supremo de EE. UU. está compuesto por nueve jueces, seis de los cuales se alinean con una visión conservadora. Esta mayoría incluye a tres magistrados nombrados por Trump durante su primer mandato: Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett. Desde sus nombramientos, el tribunal ha adoptado decisiones que han inclinado la balanza hacia políticas conservadoras, incluyendo la restricción del derecho al aborto.
Sin embargo, en febrero pasado, tres de esos jueces conservadores se unieron a los tres magistrados liberales para anular partes de los aranceles impuestos por Trump, lo que desató un periodo de tensiones entre el presidente y el Tribunal Supremo.
**La 14ª Enmienda y el derecho a la ciudadanía**
La audiencia de este miércoles es la primera en la que el Tribunal Supremo se ocupa de esta cuestión, que determinará la legalidad de una orden ejecutiva que podría eliminar el derecho a la ciudadanía estadounidense para aquellos nacidos en el país, si sus padres son extranjeros. La Administración de Trump argumenta que el reconocimiento automático de la ciudadanía ha incentivado la inmigración ilegal y el denominado «turismo de maternidad». Esta postura entra en conflicto con la 14ª Enmienda de la Constitución, que establece que, salvo excepciones, «todas las personas nacidas en Estados Unidos son ciudadanas del país, sin importar la raza, etnicidad u origen nacional de sus padres». En Europa, este derecho suele estar sujeto a condiciones, como la ciudadanía o residencia legal de al menos uno de los progenitores. En España, por ejemplo, el derecho a la ciudadanía solo se reconoce si uno de los padres ha nacido en el país o si no pueden transmitir su nacionalidad al hijo.
