Hubo una vez un grajero que estaba cazando en el bosque, trepó en un árbol y consiguió un nido con un huevo solo y lo tomo sin saber que era de águila. Lo llevó a su casa y lo colocó con otros huevos en el gallinero para que lo empollaran. Al nacer el aguilucho, todos se dieron cuenta de que era más grande que el resto de los pollitos y un tanto diferente. Este aguilucho se acostumbró a VIVIR COMO GALLINA, por eso picoteaba la tierra buscando maíz y lombrices.
En una ocasión un zoólogo visitó la granja y se dio cuenta de la presencia del aguilucho, por eso se dirigió al granjero y le dijo que esa ave era un águila, el granjero no le creyó y el científico se empecinó en mostrarle que era cierto lo que él señalaba, por eso realizo varios intentos en hacer volar al águila, lo lanzo al aire varias veces y en todas esas ocasiones el aguilucho callo al suelo estrepitosamente, luego se subió a un árbol para lanzarlo más alto obteniendo el mismo resultado. El granjero le insistía que era en vano que esa Gallina nunca iba a volar. En un último intento desesperado, el científico subió a una colina y puso al aguilucho viendo directamente al sol y le dijo al oído anda, expande tus alas y vuela. Ante el asombro de todos, el aguilucho extendió sus alas y voló haciendo varios giros en el aire, por fin había respondido a su genética.
Nosotros nacimos para triunfar, el éxito está en nuestros genes desde que fuimos concebidos, somos unos ganadores porque somos el cigoto producto del espermatozoide más fuerte y veloz. Somos exitosos por naturaleza, pero debemos entrenar nuestro cerebro a usar todo su potencial, pero el primer factor a tener en cuenta es creer que, si es posible, debemos romper nuestra programación mental hacia el fracaso y nuestras creencias limitantes, es como si en la vida tuviésemos un auto de carreras y solo estamos conduciendo a 20kms por hora pudiendo correr a 300kms.
Creer es el primer paso hacia el éxito, creer en nuestro potencial y explotarlo, apoyarnos en la confianza que tenemos en nuestras capacidades, siempre hay maneras de llegar a lo más alto, eso sí, con base en valores como la honestidad y la humildad. Trabajemos firmemente en el SI PODEMOS.

