La exploración de hidrocarburos, que ha sido motivo de fuertes polémicas en el país, también fue analizada en un estudio que salió de una alianza entre Planeación Nacional, Agencia Francesa de Desarrollo y la Cepal. La simulación hecha por los investigadores busca establecer la manera en la que habrá que actuar para enfrentar el alto impacto que provocará la transición energética, a través de la cual se busca reemplazar lo que ponen los hidrocarburos y el carbón en la economía. La conclusión es contundente. El efecto en los departamentos petroleros, en el escenario planteado por los expertos, sería de una disminución en la producción de crudo del 12,1 %. De inmediato, vendría efectos en lo social y económico. La pérdida de empleos sería de 117 mil puestos de trabajo. En el caso del carbón, el impacto sería de una reducción del 11,8 % en la producción y una eliminación de 145 mil empleos. De igual manera, en el modelo elaborado se proyecta que la tasa de desempleo se mantendría en dos dígitos. Y no es todo. La simulación establece que el crecimiento de la economía se contraería. “Si se redujera a la mitad la producción de petróleo y carbón en el país y en el que se estima que puede retroceder en un 3,5 % si no se hace de manera gradual. En cuanto a la pobreza, el efecto que encuentra el estudio es que la pobreza moderada podría llegar a aumentar 3,26 % y la pobreza extrema 1,40 % puntos porcentuales para el primer año del análisis de este modelo”, es decir, 4,66 % entre las dos.
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