El hallazgo de una nueva mina en una lejana zona de Segovia, que promete una bonanza de este mineral por varios años, llamó el interés de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) para meterse en una zona históricamente controlada por grupos guerrilleros. Por esta razón, esta organización criminal inició una confrontación a sangre y fuego que obligó a cerca de 1.000 personas a tener que dejar sus casas y ubicarse en un caserío, en una zona donde tienen una falsa sensación de seguridad. Desde hace cerca de tres meses, las balaceras en las veredas Cañaveral Chicamoqué y Mina Nueva, en Segovia, y en Bocas de Chicamoqué, de El Bagre, se volvieron parte del paisaje del terror que se vive en esta zona, que tuvo su histórico control del Eln. Con el paso de los meses se ha venido fortaleciendo el Frente 4 de las disidencias de las Farc. Esta zona también está cercana al sur de Bolívar, otro eje de esta disputa. En esta nueva guerra, la manzana de la discordia tiene como eje una mina que se encontró en el sector de Mina Nueva, del cual se rumora en todos los rincones de Segovia y El Bagre que, según se rumora, es rica y podría garantizar recursos por muchos años. Tampoco se deja de lado los terrenos aptos para la siembra de la mata de coca.
BBC.COM

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