2007: en el parque nacional de Tsolofelo (Botsuana) es enterrado el cadáver repatriado del Negro de Bañolas, el cadáver embalsamado de un varón de la etnia san (llamado peyorativamente «bosquimano»), que desde 1916 se exhibía como atracción turística en el museo Darder de Bañolas (España).
fue un varón de la etnia san (tradicionalmente llamado «bosquimano») que fue exhibido embalsamado como la mayor atracción del Museo Darder, en la ciudad de Bañolas (provincia de Gerona, España). Fue expuesto hasta el año 2000, cuando se repatriaron sus restos a Botsuana.
Es considerado como una imagen clara de los efectos del colonialismo.

Siguió expuesto hasta el año 2000, y tras meses de polémicas y después de quitarle el taparrabos, la lanza, la piel y careta que vistió en Bañolas, el cuerpo fue enviado al Museo Nacional de Antropología de Madrid, donde se le extrajeron todos los elementos que se le habían añadido, como el relleno (que había reemplazado los órganos internos), los ojos, el cabello y los genitales. También se decidió extraerle toda la piel. El cráneo y el resto de huesos fueron enviados en un ataúd a Botsuana en 2007. ​El 4 de octubre de 2007 fue enterrado en el parque nacional de Tsolofelo con honores reservados hasta ahora para héroes nacionales. Al acto asistieron representantes de España en Botsuana y de la Organización para la Unidad Africana, así como la plana mayor del Ejército y miembros de la sociedad civil de este país del África Austral.

Pere Bosch, alcalde del municipio, reconoció que:
«Fue poco oportuno exhibir una pieza humana de raza negra en una ciudad occidental y desarrollada.»
Pere Bosch

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