La tragedia sobre la calle 26 entre carreras 7 y 8, en el barrio Jorge Isaacs, en el nororiente de Cali, aún mantiene conmocionado a todo un país. Fue allí donde a las 7:15 a. m. del pasado 3 de octubre cayó la avioneta Lancair – CIAC – T90 Calima con matrícula FAC 2448. Hubo una explosión y un incendio. La nave había partido en las primeras horas desde la pista de la Base donde funciona la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez. En la aeronave se desplazaba el instructor de vuelo, el capitán Hánner Sánchez Mora, del curso 85 de la FAC, con más de 10 años de experiencia. Había sido primer oficial de la aeronave ER-145 de Satena. Estaba casado y no tenía hijos. En la avioneta lo acompañaba el cadete Juan David Díaz Solano. Este último era del curso 97. Pero lamentablemente este 4 de octubre, un día después del accidente, la Fuerza Aérea Colombiana confirmó la muerte del cadete nacido en San Gil, en Santander. El cadete había sido rescatado con vida, pero con fracturas en extremidades y graves quemaduras. Fue llevado a la clínica Nuestra Señora de los Remedios, en el norte de Cali, donde estuvo en cirugía. Sin embargo, su pronóstico siempre fue reservado. Estuvo durante día y medio en la unidad de cuidados intensivos del centro asistencial. El vuelo de los dos tripulantes había alcanzado una altura de 3.200 pies. Al parecer, la nave venía presentando problemas técnicos. El capitán Sánchez había dado más de 20 vueltas en el espacio aéreo del centro de Cali. Las primeras informaciones dentro de la investigación que en la Fuerza Aérea abrieron, así como otras autoridades para precisar las causas del siniestro indicaron que el capitán Sánchez estaba buscando un sitio abierto para aterrizar. El capitán Sánchez había dado más de 20 vueltas en el espacio aéreo del centro de Cali.
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