1945: Día de la lealtad peronista; en el marco de la consolidación del general Juan Domingo Peron como líder del pueblo trabajador, poco antes de su primera presidencia. Este fue destituido de sus cargos como ministro de guerra y vicepresidente y encarselado por el gobierno militar de la revolución del 43, que regia en el país por esos años, en las islas Martín García, mismo lugar en el que los dictadores del golpe de Estado de 1930 llevaron Hipólito Yrigoyen años atrás. Al divulgarse la noticia de la encarcelación de Perón el pueblo trabajador se ausento a las fábricas y marchó de manera espontánea hasta la casa rosada reclamando la liberación de Perón. Las protestas inicieron el 15 de ese mismo mes y llegó a su auge cuando más de 500.000 mil personas se movilizaron en todo el país durante un lapso de solo tres días (del lunes 15 hasta el miércoles 17). Pese a que se ordenó elevar los puentes para que los obreros no pudieran cruzar a la ciudad, éstos no se rindieron e igualmente pasaron nadando o en una barcas improvisadas. El gobierno militar no tuvo más opción que ceder ante la presión del pueblo que no se iba de la plaza de mayo hasta ver a quien años atrás Lucho por sus derechos. Finalmente Perón es llevado a la casa de gobierno. Le piden que saque a la gente de la plaza. Él accede, pero con la condición de que se organicen elecciones libres para año siguiente y el pueda presentarse como candidato. Los militares acceden y Perón sale al palco a dar un acalorado discurso ante quienes luego serían bautizados por su futura esposa, Eva Perón, cómo: «mis Descamisados». Este día marca lo que sería la eterna afinidad entre la clase trabajadora argentina con Juan Perón y la conciliacion definitiva de este último cómo el estandarte y líder de un movimiento que pronto se iba a llamar movimiento Peronista

Deja un comentario