Isaac Merritt Singer (Pittstown, Nueva York, 26 de octubre de 1811 – Paignton, Devon, 23 de julio de 1875) fue un actor, empresario e inventor estadounidense. Realizó importantes mejoras en el diseño de la máquina de coser y fue el fundador de Singer Sewing Machine Company (Compañía de Máquinas de Coser Singer). Varios inventores patentaron máquinas de coser antes que él, pero su éxito se basó en la practicidad de su máquina, la facilidad con la que podía ser adaptada para uso doméstico y que podía ser pagada a plazos.
En 1839 Singer consiguió su primera patente por una máquina para taladrar piedras vendida por 2000 dólares. Esto era más dinero del que había ganado en su vida y debido a su éxito financiero, optó por volver a su carrera como actor. Fue de gira durante 5 años, formando un grupo teatral, «Merritt Players», actuando bajo el nombre de Isaac Merritt. Mary Ann también participó en algunas actuaciones, haciéndose llamar «Sra. Merritt».

En 1844 consiguió un empleo en una imprenta en Fredericksburg, Ohio, aunque se mudó en poco tiempo a Pittsburgh en 1846 para fundar una tienda de madera para fabricar teclas de madera y señales. En Pittsburgh descubrió y patentó una «máquina para tallar madera y metal» el 10 de abril de 1849.

Con 38 años, teniendo 2 esposas y 8 hijos, se mudó con su familia de vuelta a Nueva York, esperando hacer negocio con su máquina en esta ciudad. Obtuvo un adelanto para construir un prototipo, para de esta manera conseguir una oferta para comercializar su invento en Boston. A Boston fue donde se mudó en 1850 para vender su invención en la tienda de Orson C. Phelps, donde Lerow and Blogett estaban construyendo máquinas de coser. Phelps le pidió a Singer que las observara, ya que eran difíciles de usar y fabricar. Singer descubrió que la máquina de coser sería más fiable si el lanzador se movía en línea recta y la aguja era recta.

Singer obtuvo dinero, otra vez, de George B. Zieber, con el que llegó a ser compañero, además de con Phelps, en la fabricación de la «máquina de coser de Jenny Lind», llamada así en homenaje a la soprano sueca Jenny Lind. Recibió la patente para mejorar la máquina de coser el 12 de agosto de 1851. Cuando se empezó a vender, el modelo de Singer se impuso al de Jenny Lind, por tratarse de un modelo más práctico.

Consecuencias de su máquina de coser para la industria mundial de la confección

El prototipo de máquina de coser de Singer fue el primero en funcionar de forma práctica. Podía coser 900 puntadas por minuto, mucho mejor que las 40 de una costurera consumada en trabajos sencillos. Esto inició la industrialización de la confección de prendas de vestir y textiles, ya que una camisa tardaba una hora en hacerse frente a las quince horas de antes, pero éstas seguían necesitando acabados a mano, y las acabadoras trabajaban solas a destajo en casa, pero la sobreproducción masiva por las máquinas de las fábricas, provocó presiones sobre los salarios y el desempleo.

En 1911, la mayor parte de la plantilla, principalmente femenina, de la fábrica Singer de Clydebank se declaró en huelga en apoyo de 12 trabajadores que se habían opuesto al aumento de la carga de trabajo y a las condiciones salariales más bajas impuestas (en esa época había 11.500 empleados). Aunque la huelga no prosperó, Singer despidió a 400 trabajadores, incluidos los dirigentes sindicales. La huelga de Singer fue una de las acciones clave que dieron lugar a las protestas conocidas como Red Clydeside.

En la década de 1960, la eficiencia de la producción japonesa trajo máquinas y productos con cubierta de aluminio a precios más bajos que superaron en ventas a las máquinas Singer de hierro fundido. La simbólica torre fue derribada a medida que se modernizaba la fábrica de Singer Clydebank, pero cerró en 1980 y fue demolida a finales de la década de 1990

Deja un comentario