Separación de Panamá de Colombia
Después de su independencia de España en 1821, el istmo de Panamá pasó a unirse voluntariamente al estado de Cundinamarca bajo el entendimiento que dentro de este, mantendría una autonomía económica y política. En 1831 con la desintegración de la unión de los tres estados de Cundinamarca, Ecuador y Venezuela, renovó su integralidad en la naciente República de Colombia, siendo en consecuencia natural parte de los cambios de denominación y organización política-territorial hasta 1903. Durante la consolidación de la nueva república colombiana del siglo xix la inconsistencia territorial era apenas normal y los departamentos incluida Panamá tuvieron decenas de intentos de secesión y cambio jurídico, siendo por parte de Panamá en específico cuatro separaciones de facto durante el siglo xix
Para la historiografía panameña, la proclamación de la República de Panamá fue ideada por su clase política, quienes basados en una ideología liberal, habían venido construyendo una consciencia nacionalista y autonomista desde finales del siglo xviii, que tuvo condiciones para materializarse finalmente durante la coyuntura generada por la pretensión del gobierno de Estados Unidos de asegurarse la obra de construcción del Canal de Panamá.
En cambio para la historiografía colombiana, la secesión de Panamá constituyó un atentado contra la integridad político-territorial de la nación que se desarrolla a lo largo de dos décadas:
Partiendo del año 1880 con el contrato francés del Canal de Panamá.
Posteriormente en 1886 con los trabajos de Philippe-Jean Bunau-Varilla para lograr pasar el proyecto de manos francesas a estadounidenses siendo el mismo año de consolidación del gobierno de ideología ultraconservadora de Rafael Nuñez que modificó radicalmente el orden jurídico del estado, quedando muy enemistado el gobierno nacional con los departamentos de mayoría liberal y progresista, en la mayoría del territorio nacional en especial Santander, Panamá, los Llanos, el Caribe y la misma Bogotá.
La Guerra de los Mil Días fue la consecuencia de esa beligerancia interdepartamental, que en 1901 concluyó y supuso una derrota fulminante para los departamentos liberales (v.g. Panamá) tanto como una grave crisis económica nacional.
Concluyendo con los eventos militares de invasión naval de 1903 por los Estados Unidos bajo gobierno republicano de Theodore Roosevelt; para así asegurar políticamente los territorios del canal tras premeditado acuerdo con la oligarquía política istmeña, liberal y conservadora de la época.
Antecedentes
Declarada la independencia de España, el 28 de noviembre de 1821, los gobernantes de Panamá tomaron la decisión de unirse voluntariamente a la Gran Colombia, Estado extinto conformado en la mayor parte de su territorio por las actuales Colombia, Ecuador, Venezuela y Panamá. Con el entendimiento que se conservaría autonomía de gestión económica y administrativa.
En 1826, año en que se celebró el Congreso Anfictiónico en la capital istmeña, Panamá rechazó la constitución bolivariana, pero esto no fue obstáculo para que en ese año se produjera la primera tentativa de separación de la Gran Colombia. A causa de que el congreso colombiano hacía caso omiso de las solicitudes de franquicias comerciales para el istmo, lo cual frustraba las aspiraciones panameñas, surgió un movimiento separatista para convertir a Panamá en un país hanseático bajo la protección de Reino Unido y los Estados Unidos. El movimiento fue, sin embargo, reprimido por los militares colombianos destacados en el istmo
Separados de la Gran Colombia, de los departamentos que conformaban las regiones del norte y sur surgieron dos nuevos países denominados Estado de Venezuela y Estado del Ecuador.
Las provincias que geográficamente ocupaban la parte central de la desintegrada Gran Colombia, que en ese entonces comprendía los antiguos departamentos de Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena e Istmo (Panamá) decidieron formar un nuevo Estado.
Mediante el Convenio de Apulo (llevado a cabo el 28 de abril de 1831), el general Rafael Urdaneta, último presidente de la Gran Colombia, entregó el mando a Domingo Caicedo (3 de mayo de 1831). El nombre provisorio adoptado por la república granadina a partir de ese momento, fue proclamado como Estado de Nueva Granada
En algunas ocasiones, militares en el territorio istmeño, conocido como departamento del Istmo bajo el centralismo o estado Soberano de Panamá bajo el federalismo, habían intentado separarse, independizarse del gobierno colombiano o autogobernarse de facto, siendo las más importantes en 1830, 1831 y 1832; entre tanto posteriormente hubo revueltas populares en Colombia (de hecho seis guerras civiles en 82 años). En 1840 y por un año se estableció el Estado del Istmo, haciendo una clara constancia de que se reincorporaría a la Nueva Granada si esta adoptaba el régimen federal; y durante parte de la Guerra de los Mil Días (1899-1902), conflicto civil que devastó a Colombia, nación a la que entonces pertenecía Panamá, aunque en estado de rebelión, pues muchos de sus líderes luchaban en contra del gobierno conservador y a favor del Partido Liberal Colombiano. Entre 1846 y 1848, los gobiernos de la Nueva Granada y los Estados Unidos habían firmado el tratado Mallarino-Bidlack, con el que los Estados Unidos garantizaban la soberanía de la Nueva Granada sobre el istmo. Posteriormente en 1850 y 1868 también se desvinculó el istmo de Colombia, pero una efectiva acción colombiana con apoyo armado de Estados Unidos, restituía el territorio al país, invocando el Tratado Mallarino-Bidlack.[cita requerida] El 21 de noviembre de 1902 en la bahía de Panamá, liberales y conservadores ratificaron el fin del conflicto a bordo del acorazado Wisconsin de la Armada estadounidense, en donde se redactó y finalmente fue firmado el tratado del mismo nombre que puso fin a la guerra. La Guerra de los Mil Días dejó devastado al departamento de Panamá, donde, entre octubre de 1899 y mayo de 1902 hubo más de sesenta combates. El general Victoriano Lorenzo, indígena panameño y jefe de las tropas liberales locales durante la Guerra de los Mil Días, luego de la firma del Tratado de Paz del Wisconsin, que había tenido lugar el 21 de noviembre de 1902, celebraba el 28 de noviembre de 1903, la independencia de Panamá ocurrida en 1821 con su tropa en la población de San Carlos, llegando a hacer disparos al aire algunos excombatientes y otros a dar vivas a Panamá como nación independiente, de donde se corrieron rumores de que las tropas de Victoriano Lorenzo rechazaban el tratado. En tal circunstancia, el general Benjamín Herrera, se reunió con Lorenzo para aclarar los hechos, acordándose que con el fin de que se llevara a cabo una más exhaustiva investigación, Lorenzo quedaría a bordo de una nave fondeada en la Bahía de Panamá. Para el mes de diciembre, nada se resolvía sobre su situación e intentó escapar, siendo apresado y encarcelado esta vez en el cuartel general de las tropas colombiana. Posteriormente se llevó a cabo, ya en el mes de mayo, un juicio penal en su contra que en menos de 24 horas lo encontró culpable y lo condenó a morir fusilado al día siguiente, 15 de mayo, a pesar de que el Tratado de Paz suscrito entre las partes en conflicto a bordo del Wisconsin, prohibía la aplicación de penas a los que hubieren participado en el conflicto armado. El 25 de julio del mismo año, la imprenta que publicaba el periódico «El Lápiz» fue asaltada por orden del comandante militar de Panamá, el general José Vásquez Cobo, hermano del Ministro de Guerra colombiano, como consecuencia de la narración detallada del fusilamiento y sus protestas. Este suceso contribuyó a aumentar la desconfianza de los liberales panameños hacia el régimen conservador colombiano y a que se unieran a la causa separatista.
En mayo de 1901, los Estados Unidos e Inglaterra habían firmado el tratado Hay-Pauncefote con el que se desconoció la soberanía colombiana en el istmo, al cual se le dio el estatus de “zona de importancia internacional”. El presidente José Manuel Marroquín intentó negociaciones para salvar la soberanía colombiana sobre istmo, y envió a Washington a Carlos Martínez Silva, quien poco después renunció a causa de la gravedad de la situación. Marroquín puso entonces al frente de las negociaciones a José Vicente Concha, quien se enfrentó a un hostil congreso estadounidense. En ese año, el senado de los Estados Unidos aprobó la ley Spooner, que definió que la ruta óptima de un nuevo canal era la de Panamá (y no la de Nicaragua o México), se autorizó al presidente Roosevelt a indemnizar por 40 millones de dólares a la compañía francesa dueña de los derechos, y a obtener a perpetuidad una faja de tierra de 5 km de ancho a cada lado del canal. Concha rechazó la propuesta dejando en claro que la soberanía de Colombia en el istmo no estaba en discusión, y solicitó el aumento de la suma ofrecida a Colombia para ceder a Estados Unidos la concesión del canal una vez la compañía francesa hubiese vendido sus derechos. Concha terminó renunciando a causa de la intención de Marroquín de aceptar las condiciones de los Estados Unidos, por lo que el presidente lo reemplazó por Tomás Herrán, quien aprovechó la ratificación de Alemania de construir el canal para firmar el tratado Herrán–Hay (22 de enero de 1903), con el que Estados Unidos concedió a Colombia lo que había solicitado Concha al congreso estadounidense.
El tratado Herrán–Hay fue atacado en el Senado por el expresidente Miguel Antonio Caro, principal opositor de Marroquín. Caro convenció al congreso de que el Tratado Herrán-Hay era lesivo para los intereses y la soberanía de Colombia, y logró el voto mayoritario en contra del tratado el 18 de agosto, lo que originó un escándalo mundial. Los banqueros estadounidenses, liderados por el magnate J. Pierpont Morgan, se decidieron a apoyar la independencia de Panamá y el 27 de octubre se produjo una invasión armada por Penonomé. Los directores de la compañía del ferrocarril de Panamá compraron a varios líderes panameños y al general Esteban Huertas, jefe de la Guardia colombiana. En julio de 1903, un hermano de Alfredo Vásquez Cobo, Ministro de Guerra de Colombia, el jefe militar de Panamá, José Vásquez Cobo, dio un golpe en el Istmo y depuso al gobernador, Facundo Mutis Durán. Marroquín, en vez de sancionar al golpista, nombró gobernador a José Domingo de Obaldía. El gobierno de Marroquín (quien nunca conoció el mar), hizo caso omiso de los rumores de separación a tal punto que el 3 de noviembre de 1903, Pablo Arosemena despachó a Marroquín un telegrama desde Ciudad de Panamá dando un parte de normalidad en el istmo. En la mañana del mismo día, un movimiento de dirigentes panameños apoyados por una gran parte de la población proclamó la independencia y constituyó la República de Panamá, la cual fue reconocida por los Estados Unidos al día siguiente y con la que establecieron relaciones el 6 de noviembre, día en que llegó a Bogotá la noticia de la separación.
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