Gracias al trabajo articulado entre la Contraloría y el Distrito se lograron recuperar siete obras de alto impacto de la ciudad que se encontraban bajo estado de alerta. La estrategia ‘Vamos a la obra’ nació con el objetivo de recuperar y entregar aquellas construcciones y proyectos que se llevan a cabo en la capital de manera oportuna, alertando sobre posibles riesgos en el desarrollo de las mismas. A la fecha, este programa presenta unos resultados positivos que demuestran que este plan ha sido efectivo en su trabajo por generar alertas tempranas para focalizar y priorizar el control y veeduría sobre los trabajos que más lo requieren. Son siete los proyectos de alto impacto en Bogotá que lograron culminarse gracias al trabajo de esta entidad, los cuales corresponden a los sectores de movilidad, seguridad, integración social, salud y educación. En el sector de movilidad, se logró rescatar una suma de $138 mil millones destinada a la construcción de la avenida Tintal Alsacia, la cual presento problemas de diseño y redes de acueducto desde su preconstrucción. Por el lado del sector de seguridad se pudo culminar la obra de la nueva sede del Comando de la Policía Metropolitana, que, debido al abandono y poca transparencia del contratista, contaba con dificultades en torno a sus diseños y redes de servicios públicos. Su costo fue de $234 mil millones. Gracias a ‘Vamos a la obra’ también se pudo terminar el Centro Día Campo Verde, un proyecto de integración social que busca mejorar la calidad de vida de los habitantes de Bosa y tenía un costo final de $8.500 millones. La obra estuvo en alto riesgo por la pandemia, los malos estudios de sus diseños y el abandono del contratista.
ELTIEMPO.COM