HATUEY
Fue un cacique taíno proveniente de la isla de Quisqueya que luchó contra los conquistadores españoles en esa isla (actual La Española) y en Cuba. Es conocido por el título histórico honorífico de Primer Rebelde de América.
Arribó a Cuba después de ser expulsado por los conquistadores de su lugar natal (dividido hoy en dos estados diferentes: Haití y República Dominicana). Entró en contacto con las diferentes tribus de indígenas taínos que había en el territorio oriental de la isla y les aconsejó que se preparasen para la lucha contra los españoles. También les comunicó que se deshicieran de todo el oro que poseyeran, arrojándolo a los ríos, porque ese era el dios de los blancos. Después, puesto al frente de todas las tribus de la región, comenzaron a atacar a los españoles que se asentaron en Baracoa.
Hatuey ordenó a sus hombres que se dividiesen en pequeños grupos y comenzasen a atacar a los españoles por sorpresa, valiéndose de palos, piedras y flechas. Pero los españoles, dirigidos por Diego Velázquez, que conocía las tácticas de los indios, se dedicaron a erradicar poco a poco a cada uno de los grupos rebeldes apoyándose en una abrumante superioridad tecnológica (perros rastreadores, armas de fuego, ballestas y corazas). Paulatinamente fueron erradicados los grupos rebeldes, hasta que mediante la delación de unos prisioneros logran capturarlo.
Hatuey fue condenado a la hoguera el 11 de noviembre de de 1511, castigo reservado a los más viles criminales. Pero cuando estaba a punto de ser quemado, el padre Olmedo le preguntó si quería convertirse en cristiano para subir al cielo preguntó: «¿Y los españoles también van al cielo?» y al recibir una afirmación dijo luego el cacique, sin más pensar: «No quiero yo ir allá, sino al infierno, por no estar donde estén y por no ver tan cruel gente.»
Su actitud demostró una gran valentía y decisión al intentar luchar en inferioridad contra un enemigo mucho más poderoso, este ejemplo sería retomado más tarde por el cacique Guamá.
Actualmente se acepta que la ejecución se llevó a cabo en un lugar ubicado en la actual provincia de Granma, perteneciente a la zona oriental de Cuba. La información procede de una carta de relación firmada por Diego Velázquez.
En el poblado de Yara, en las márgenes del río del mismo nombre, y en el supuesto lugar donde ocurrió el suplicio de este cacique, se ha levantado un monumento a su figura.