Después de semanas de crecientes tensiones y la presión ejercida desde Washington, el gobierno cubano emitió un comunicado este domingo, anunciando que sus fuerzas armadas se están preparando ante una posible «agresión militar» por parte de Estados Unidos. En un segmento del programa Meet the Press, transmitido por NBC News, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, afirmó que las Fuerzas Armadas de la isla se encuentran en un estado de alerta constante, aunque reconoció que en los últimos días han intensificado sus preparativos.
Fernández de Cossío declaró: «Nuestras fuerzas armadas están siempre preparadas y, de hecho, estos días están concentrándose en la posibilidad de una agresión militar». Sin embargo, no proporcionó detalles específicos sobre las acciones tomadas ni si hay evidencia que respalde un riesgo inmediato.
Estas declaraciones se producen en medio de un contexto de tensión entre ambos países, caracterizado por décadas de enfrentamiento político. Recientemente, las sanciones y el bloqueo energético impuestos desde Washington han aumentado, lo que ha complicado aún más la situación.
En cuanto a la crisis actual en Cuba, esta ha alcanzado un nivel crítico, debido a un colapso energético que ha interrumpido gran parte de la vida cotidiana en la isla. Según un informe de Univision, Cuba enfrenta apagones masivos, con seis cortes de electricidad en un año y medio, lo que afecta a hogares, servicios esenciales y actividades económicas.
La crisis energética está ligada a una profunda crisis económica y un estancamiento productivo prolongado. La falta de combustible, electricidad y recursos básicos ha llevado a una paralización nacional, afectando el transporte, la producción y los servicios públicos.
El deterioro de la situación social ha generado un malestar ciudadano que ha resultado en protestas en diversas localidades, reflejando un creciente descontento social. En este contexto, Cuba ha manifestado su disposición al diálogo con Estados Unidos y ha anunciado reformas para permitir que los cubanos en el extranjero puedan invertir en la isla, con el objetivo de reactivar la economía y el mercado interno.
