En un periodo de solo tres meses, las expectativas para el año 2020 cambiaron drásticamente en México y el mundo. El presidente Andrés Manuel López Obrador, que inicialmente restó importancia al covid-19 al describirlo como «no terrible ni fatal», se vio obligado a lamentar al cierre del año más de 120,000 muertes y 1.5 millones de contagios, convirtiendo a la pandemia en la crisis sanitaria más grave que ha enfrentado el país en tiempos recientes.
En los primeros meses de 2020, AMLO también se enfocó en la crisis migratoria, invitando a los migrantes de la caravana proveniente de Honduras a quedarse en México y encontrar empleo. Además, habló sobre la mejora del sistema de salud, aunque el cambio de proveedores de medicamentos generó retrasos en el tratamiento de enfermedades graves, como el cáncer infantil.
Otros temas relevantes incluyeron el lanzamiento del Tren Maya en Yucatán y la venta del avión presidencial, que finalmente fue rifado simbólicamente en septiembre. Sin embargo, a medida que la pandemia se intensificaba, el presidente se enfrentaba a crecientes críticas, especialmente de familiares de los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa y de mujeres que protestaban contra la violencia de género en el país.
El 22 de febrero, se reportaron los primeros casos de covid-19 en México, pero la respuesta inicial del gobierno fue tibia. AMLO continuó promoviendo actividades económicas, incluso después de que el número de contagios comenzó a aumentar. En marzo, ante la falta de seriedad percibida por la población, nombró al doctor Hugo López-Gatell como encargado de la emergencia sanitaria. Sin embargo, sus declaraciones sobre la situación, como el famoso «salgan a comer», fueron criticadas cuando ya había miles de casos confirmados.
A pesar del aumento en los contagios, el presidente mantuvo su enfoque en las actividades económicas y continuó realizando giras, lo que generó controversia. Durante la Jornada Nacional de Sana Distancia, se firmaron acuerdos con hospitales privados para atender a pacientes de covid-19, pero las cifras de contagios y muertes siguieron en aumento. En abril, a pesar de las condiciones críticas, AMLO afirmaba que México daba un ejemplo al mundo en el manejo de la pandemia.
A medida que avanzaba el año, el presidente enfrentó críticas por no cumplir con una de sus promesas de campaña: el uso de las fuerzas armadas en la seguridad pública. En junio, se llevó a cabo una reunión con Donald Trump en el contexto del nuevo Tratado de Libre Comercio, un evento que fue considerado un éxito diplomático.
En agosto, el hermano de AMLO, Pío López Obrador, fue envuelto en un escándalo por supuestos pagos ilegales, aunque la autoridad electoral desestimó las acusaciones. A pesar de los desafíos, el presidente aseguró que México tendría acceso a las vacunas contra el covid-19 y declaró un duelo nacional por los primeros 50,000 muertos.
