En medio de la controversia internacional provocada por las sanciones impuestas por Estados Unidos, el experto en temas latinoamericanos Adam Isacson, de WOLA, afirmó que no existen pruebas verificables que vinculen al presidente colombiano con el narcotráfico.
Adam Isacson, analista estadounidense y director del programa de Veeduría de Defensa en la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), expresó su opinión sobre las sanciones del Departamento del Tesoro de EE. UU. contra el presidente Gustavo Petro y su círculo cercano. A través de su cuenta oficial en X, Isacson manifestó su preocupación por lo que considera una posible politización del proceso de sanciones. “Si el presidente de Colombia tuviera lazos con narcotraficantes, uno podría pensar que el gobierno de Trump lo habría mencionado en septiembre al ‘descertificar’ a Colombia. No lo hizo y no presenta evidencia ahora”, afirmó. Además, añadió que “parece una politización del proceso de sanciones del Tesoro”.
**¿Quién es Adam Isacson?**
Con más de 30 años de experiencia en el análisis de políticas de seguridad en América Latina, Adam Isacson es una de las voces más influyentes en Washington sobre asuntos relacionados con Colombia. Desde 2010, dirige el programa de Veeduría de Defensa en WOLA, donde supervisa la cooperación militar de EE. UU. en la región y apoya procesos de paz y reformas institucionales. Isacson ha viajado a Colombia más de 70 veces, ha testificado ante el Congreso de EE. UU. y ha producido numerosos informes sobre el conflicto armado, la política antidrogas y la relación bilateral entre ambos países.
**Sanciones políticas, una injusticia**
El Departamento del Tesoro de EE. UU. incluyó al presidente Gustavo Petro en su lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) bajo la Orden Ejecutiva 14059, que permite sancionar a individuos extranjeros relacionados con el tráfico internacional de drogas. En su comunicado, se acusa al mandatario de haber “permitido que los carteles prosperen” y de haber “fallado demostrablemente” en sus funciones de control antidrogas. Estas afirmaciones contradicen la evidencia presentada por el Gobierno, que muestra registros históricos de incautaciones y arrestos, así como una disminución en el crecimiento de los cultivos y el abandono de miles de hectáreas en varias regiones, especialmente en la Amazonía.
Como advierte Isacson, el gobierno estadounidense no ha proporcionado pruebas públicas que conecten directamente al presidente Petro con actividades de narcotráfico, ni lo hizo en septiembre, cuando Colombia fue “descertificada” como un país colaborador en la lucha contra las drogas.
El presidente Petro ha rechazado las sanciones, calificándolas de “extorsión política” y una amenaza a la soberanía nacional. En declaraciones recientes, ha denunciado que esta medida busca influir en sus decisiones como jefe de Estado en favor de los intereses de otro gobierno, lo que considera una forma de colonialismo moderno.
