Con una demostración de fútbol total, el PSG se ha consagrado como el nuevo monarca del fútbol europeo al vencer 5-0 a un Inter de Milán que no encontró respuesta, este sábado en Múnich, logrando así la primera Liga de Campeones de su historia. La emoción fue escasa, ya que el marroquí Achraf Hakimi abrió el marcador a los 12 minutos. Désiré Doué anotó dos goles (20 y 63), mientras que el georgiano Khvicha Kvaratskhelia (73) y el recién ingresado Senny Mayulu (87) también se sumaron a la fiesta.
Rara vez se ha visto una final tan desequilibrada. Jamás un equipo había conseguido el título con una diferencia de cinco goles: el PSG se mostró arrollador, realizando 23 disparos –ocho de ellos a portería–, frente a los siete y dos del Inter. Con este contundente triunfo, el PSG comienza a sanar la profunda herida del fútbol francés en una competición que se creó hace 70 años.
En Múnich, el ambiente era festivo: el cielo azul y temperaturas de 30 grados, con calles llenas de aficionados y habitantes disfrutando del río, mientras un concierto de Dua Lipa se desarrollaba casi al mismo tiempo que la final. Los futbolistas, por su parte, pasaron largas horas en los hoteles buscando la motivación adecuada, tal como habían comentado antes del partido: «No es un día cualquiera, pero tampoco hay que añadir presión».
Desde el primer minuto, el PSG sometió al Inter a un juego rápido y dinámico, desbordando la sólida defensa italiana. Así llegó el primer gol: Vitinha habilitó a Doué, quien asistió a Hakimi para que marcara a puerta vacía, ante la afición interista, a la que se disculpó con un gesto, habiendo sido parte del equipo anteriormente.
La impotencia se apoderó del Inter, que cuando finalmente logró acercarse al área rival, recibió un nuevo golpe. El ecuatoriano Willian Pacho desvió el balón antes de que saliera, lo que desencadenó una contra que Ousmane Dembélé manejó con maestría, encontrando a Doué en el otro lado. El joven talento francés no dudó y disparó, con la ayuda de Federico Dimarco, descolocando al portero Yann Sommer. A sus 19 años, celebró deslizándose por el césped y con los brazos cruzados, marcando su lugar en la historia.
Con un 2-0 en contra a los 20 minutos, el Inter se vio obligado a cambiar su estrategia, mientras su técnico, Simone Inzaghi, se esforzaba en la banda sin éxito. Su primer tiro entre los tres palos llegó hasta el minuto 75. El PSG estuvo muy cerca de dar el golpe definitivo: Kvaratskhelia casi anota en dos ocasiones consecutivas al final de la primera mitad (45+2) y continuó disparando en la segunda hasta que encontró el tercer gol (73).
Diez minutos antes, Doué había marcado su segundo gol tras un tacón de Dembélé y un pase al espacio de Vitinha, celebrando esta vez quitándose la camiseta ante los hinchas parisinos. La guinda la puso Mayulu, quien anotó al entrar al campo tras combinar con Barcola.
La tan ansiada ‘Orejona’, que había sido colocada en el césped casi dos horas antes por Javier Zanetti y Javier Pastore, fue levantada al cielo de Múnich por Marquinhos, el primer capitán del PSG que corona la cima de Europa, asegurando su lugar en la historia.
