Boluarte afirma que evitó que Perú sea «un país fallido»

Dina Boluarte, presidenta de Perú. Imagen: Ernesto Arias/Peru Congress/REUTERS. Este lunes 28 de julio de 2025, durante su último informe a la nación, Dina Boluarte afirmó que, tras asumir el poder tras la destitución del expresidente Pedro Castillo, de quien fue vicepresidenta, logró evitar que Perú se convirtiera en «un país fallido como Cuba, Venezuela y Bolivia», al rechazar «un proyecto político que llevaba a la destrucción».

En su discurso ante el Congreso, interrumpido en varias ocasiones por gritos de «asesina, asesina» y pancartas de grupos de izquierda que exigían la libertad de Castillo, Boluarte enfatizó que «no ha sido esta presidenta la que intentó romper el orden constitucional para llevar a Perú hacia la destrucción y el fracaso». Se refería al fallido intento de golpe de Estado de Castillo el 7 de diciembre de 2022, que resultó en su destitución y encarcelamiento, mientras ella asumía como jefa de Estado en medio de protestas que dejaron más de 50 muertos.

Boluarte, quien fue elegida vicepresidenta de Castillo en 2021 a través del partido marxista Perú Libre, decidió continuar en el cargo con el respaldo de un grupo de fuerzas conservadoras, en su mayoría de derecha, que controlan el Congreso. «Por mi profundo amor a nuestra patria, renuncié a continuar un proyecto político que conducía a una polarización insana, a un enfrentamiento fratricida, a la destrucción de Perú», declaró la gobernante.

«Muchos me critican por haber preferido el deber constitucional de preservar la democracia, la libertad, la propiedad, el respeto a los derechos humanos y las instituciones democráticas», destacó Boluarte, mientras los parlamentarios de izquierda interrumpían su discurso con gritos y reclamos.

La presidenta cuestionó: «¿Qué habría pasado si no hubiera asumido el Gobierno y no hubiera actuado con pleno respeto al orden democrático y la institucionalidad? El país estaría sumido en un vacío de poder, con graves consecuencias, elecciones en medio de la violencia y un poder autoritario e improvisado para elaborar una nueva Constitución, pretexto de los traidores a la patria», añadió.

Boluarte insistió en que quienes promovieron las protestas contra ella «querían convertir a Perú en un país fallido, es decir, en un paria internacional». «Sin embargo, entre preferir la incomprensión de algunos y mi mandato ante la patria, preferí cumplir el deber de recuperar al país», reiteró.

Además, la mandataria afirmó que «en Perú jamás habrá tarjetas de racionamiento que digan al ciudadano qué debe comer y cuánto». «Lo logramos manteniéndonos unidos», concluyó.

Boluarte se encuentra en su último año de gestión como la presidenta más impopular de América Latina, con un índice de aprobación que, según encuestas, oscila entre el 2% y 3%. Además, enfrenta varias investigaciones en la Fiscalía relacionadas con las muertes en protestas, la recepción de lujosos regalos como relojes Rolex, la falta de aviso público sobre su incapacidad temporal debido a cirugías, la supuesta financiación prohibida de organizaciones políticas y el presunto encubrimiento del prófugo Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre. (efe, rpp)

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