Una Machi, quien actúa como curandera y chamana, junto a su ayudante, toca el tambor tradicional durante un ritual mapuche en un pueblo cercano a Cholchol, en el sur de Chile. (Archivo) Imagen: Alexander Brügemann/KNA/picture alliance.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, anunció el jueves 22 de mayo de 2025, su intención de enviar al Parlamento una reforma que busque el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas del país. Este reconocimiento ha sido un deseo persistente entre los pueblos originarios de Chile, especialmente los mapuche, que son la etnia más numerosa y que mantienen un largo conflicto con el Estado relacionado con la restitución de sus tierras ancestrales.
En un mensaje transmitido por televisión, Boric declaró su compromiso de impulsar «un proyecto de reforma constitucional» siguiendo las recomendaciones de la Comisión para la Paz y el Entendimiento, creada por su gobierno para abordar el conflicto con el pueblo mapuche. La comisión presentó sus hallazgos el 6 de mayo y estuvo integrada por políticos de diversas inclinaciones y representantes indígenas.
Entre sus principales propuestas se encuentra el reconocimiento, en la Constitución, de los pueblos mapuche, aymara, Rapa Nui, atacameño, quechua, colla, diaguita, chango, kawésqar, yagán, y selk’nam. «Con esto, Chile gana en paz y en unidad», afirmó el mandatario. La comisión buscó resolver un conflicto histórico con los mapuche, que ha escalado en las últimas tres décadas. Los mapuche exigen la restitución de tierras que consideran suyas por derecho ancestral en las regiones del Biobío, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, muchas de las cuales están en manos privadas.
Desde 2013 hasta 2024, el conflicto ha dejado un saldo de sesenta personas fallecidas, 1,468 heridas y 4,810 viviendas, vehículos y maquinaria destruidos, según un informe de la comisión que documentó un total de 8,926 incidentes de violencia.
Boric también anunció su intención de reformar el actual sistema de restitución de tierras mapuche y crear una ley de reparación para las víctimas de la violencia. La comisión estimó que hay una demanda de 486,008 hectáreas, con un costo total de 4,000 millones de dólares, que se suma a las 230,543 hectáreas ya adquiridas por el Estado chileno entre 1993 y 2024.
«Un país que respeta la diversidad, reconoce a los pueblos que lo conforman y rechaza categóricamente la violencia, es un mejor país para todos», comenzó el presidente en su discurso televisado desde La Moneda en Santiago. Durante su alocución de 12 minutos, Boric detalló la hoja de ruta que seguirá el país basada en las recomendaciones de la comisión para avanzar en la restitución de tierras a las comunidades mapuche.
El mandatario enfatizó que el conflicto puede resolverse «con las herramientas de la democracia y la buena política», destacando que el informe final de la comisión representa «una oportunidad única e irrepetible para alcanzar la paz». Según los cálculos del organismo, el actual sistema de restitución de tierras ofrece resultados «intolerables», ya que los mapuche enfrentan largas esperas, incluso décadas, para acceder a las tierras. Boric aseguró que un nuevo sistema permitirá «cerrar el tema de tierras de manera definitiva», subrayando el «aporte histórico» de la Comisión al ir a la raíz más profunda de este conflicto.
