Nayib Bukele, el presidente de El Salvador, criticó con dureza al gobierno de Nicolás Maduro el pasado lunes (21 de julio de 2025). Esta reacción se produjo tras el anuncio de la Fiscalía venezolana de iniciar una investigación en su contra por supuestos abusos a migrantes venezolanos deportados por Estados Unidos, quienes habían estado detenidos en una prisión en El Salvador.
En una declaración nocturna, Bukele afirmó que el «régimen de Maduro» se había percatado de que se había quedado «sin rehenes del país más poderoso del mundo». Según sus comentarios, el régimen de Maduro había estado conforme con un acuerdo de intercambio, pero ahora se quejaban no por el trato en sí, sino porque se dieron cuenta de que habían perdido a sus rehenes.
La Fiscalía General de Venezuela, liderada por Tarek William Saab, anunció el inicio de una investigación formal contra Bukele, citando presuntos actos de tortura y tratos crueles hacia los 252 migrantes venezolanos que habían sido liberados recientemente de una prisión de máxima seguridad en El Salvador. Saab mencionó que el expediente incluirá también a otros funcionarios salvadoreños, como el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, y el viceministro y director de Centros Penales, Osiris Luna Meza.
Los jóvenes liberados el 17 de julio de 2025 compartieron sus testimonios en videos presentados por la Fiscalía, donde relataron haber sido víctimas de torturas y malos tratos, que incluían impactos de perdigones, golpes, cortes, amenazas, abuso sexual y alimentación inadecuada. Además, el ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, acusó que los migrantes habían sido heridos con perdigones antes de ser enviados de regreso a su país. Nicolás Maduro, por su parte, afirmó que uno de los detenidos había sufrido una pérdida de riñón debido a las golpizas sufridas en prisión.
