CANELÓN O CANNELLON ITALIANO

CANELÓN O CANNELLON ITALIANO

Los canelones, o cannelloni en su denominación original italiana, representan mucho más que un simple plato de pasta rellena; son una rica tradición culinaria que ha trascendido fronteras y épocas. Su nombre evoca su forma, derivado del italiano «canna», que significa caña o tubo.

​Los Orígenes en la Península Itálica
​La cuna de este manjar se sitúa en Italia, con referencias históricas que sugieren la existencia de láminas de pasta enrolladas y rellenas desde el siglo XVI en regiones como la Toscana y Sicilia. Originalmente, el canelón se concibió como un plato de subsistencia o de aprovechamiento, una manera ingeniosa de reutilizar sobras de carne, queso y vegetales, transformando ingredientes humildes en un plato reconfortante.
​Una leyenda popular narra que la receta se popularizó en el siglo XIX gracias al cocinero italiano Filippo Caracoci. Se dice que su creación fue recibida con tal entusiasmo por un conocido gourmet que este ordenó tocar las campanas de una iglesia para celebrar el nacimiento de la nueva receta.

​Con el tiempo, el canelón dejó atrás sus humildes orígenes para ser adoptado por la alta cocina. Un ejemplo emblemático son los Cannelloni alla Rossini, cuya receta se atribuye al compositor Gioachino Rossini, reconocido no solo por su música sino por su pasión por la gastronomía. Esta variante se distingue por un relleno lujoso que a menudo incluye carne o ave, enriquecido con foie gras, trufas o champiñones, y culminado con una bechamel refinada.

​La Adopción y Transformación en España
​El viaje culinario del canelón lo llevó a Cataluña, donde experimentó una profunda adaptación y se convirtió en un pilar de su gastronomía. Los Canelones a la Catalana se distinguen por el uso de carne previamente asada que se pica y se mezcla con un sofrito de verduras.
​La tradición más arraigada en esta región es su consumo durante el Día de San Esteban (26 de diciembre). Esta costumbre tiene sus raíces en la cocina de aprovechamiento, ya que el relleno se preparaba con la carne sobrante del guiso navideño del día anterior, conocida como la «carn d’olla». Esta práctica ha elevado el plato de ser una simple reutilización de sobras a ser un elemento indispensable de la celebración festiva catalana.


Ingredientes necesarios para 4-6 porciones:

​Para la Pasta: 16 láminas para canelones.
​Para el Relleno: 250 g de carne picada de ternera, 250 g de carne picada de cerdo, 1 cebolla grande, 1 zanahoria mediana, 100 ml de salsa de tomate, aceite de oliva, sal y pimienta.
​Para la Bechamel: 50 g de mantequilla, 50 g de harina de trigo, 600 ml de leche entera (caliente), sal y una pizca de nuez moscada.
​Para la Cobertura: 100 g de queso rallado para gratinar.

​Preparación

​1. Elaboración del Relleno
​Pique finamente la cebolla y la zanahoria. Sofríalas en una sartén con aceite de oliva hasta que la cebolla esté translúcida.
​Incorpore la carne picada (ternera y cerdo). Sazone con sal y pimienta. Cocine a fuego medio, desmenuzando la carne, hasta que esté dorada.
​Añada la salsa de tomate y cocine a fuego lento durante 10 a 15 minutos para integrar los sabores. Deje enfriar.
​Sugerencia: Para una textura más suave, el relleno puede pasarse por un procesador de alimentos después de enfriar.

​2. Cocción de la Pasta
​Hierva las láminas de pasta en agua salada según las indicaciones del paquete.
​Escurra y extienda las láminas sobre una superficie limpia (como un paño de cocina) para evitar que se peguen mientras se enfrían.

​3. Preparación de la Salsa Bechamel
​Funda la mantequilla en una cacerola a fuego medio.
​Agregue la harina de golpe y bata vigorosamente hasta formar un roux homogéneo. Cocine por uno o dos minutos para eliminar el sabor a crudo.
​Incorpore la leche caliente progresivamente, batiendo constantemente para evitar la formación de grumos.
​Cocine hasta que la salsa espese. Sazone con sal y una pizca de nuez moscada.

​4. Montaje y Horneado
​Precaliente el horno a 200 grados con la función de gratinado activa.
​Rellene cada lámina de pasta con una porción del relleno de carne y enróllela cuidadosamente.
​Cubra el fondo de una fuente de horno con una capa fina de salsa bechamel.
​Disponga los canelones rellenos en la fuente.
​Cubra la totalidad de los canelones con el resto de la salsa bechamel.
​Espolvoree generosamente con queso rallado.
​Hornee durante 15 a 20 minutos, o hasta que la salsa burbujee y el queso adquiera un color dorado y gratinado.
​El plato debe reposar unos minutos antes de servir para asentarse.

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