El pasado 27 de octubre, se encontraron los cuerpos sin vida de Leidymar de los Angeles Rocas Navas, de 19 años, y su hijo de 2 años, Ángel David Molina Navas. Tras este trágico hallazgo, la División de Investigaciones de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) detuvo a Jonaiker José Díaz Caraballo, conocido como «el monstruo de Mamera».
Según informó Douglas Rico, director del Cicpc, el horrendo crimen tuvo lugar en el sector Brisas de Arismendi, en la parroquia Antímano del municipio Libertador, Caracas. Rico explicó que, tras realizar diversas pesquisas para esclarecer el caso, lograron la captura de Jonaiker Díaz Caraballo, quien es el cuñado de Leidymar.
La investigación reveló que Díaz Caraballo aprovechó la ausencia de su pareja e hijos, quienes se encontraban en los Valles del Tuy, para contactar a Leidymar y solicitar su ayuda con la limpieza de su hogar, ofreciendo una remuneración. Leidymar accedió y se presentó en la casa con su hijo.
Una vez en la vivienda, durante un momento de distracción, Leidymar fue forzada a tener un encuentro íntimo, al que se negó, lo que provocó la ira del agresor. Utilizando su fuerza física, la sometió y la ató a la cama con un cable para abusar de ella, según relató el jefe de la investigación.
El niño, asustado por la situación, comenzó a llorar, lo que llevó a Jonaiker a llevarlo al baño, donde le causó la muerte con un arma blanca. Al regresar a la habitación, el agresor infligió más de 50 heridas punzopenetrantes a Leidymar, resultando en su muerte, y continuó abusando de ambos cuerpos ya sin vida. Posteriormente, envolvió los cadáveres en bolsas negras y los desechó en una zona boscosa detrás de la casa. Luego, se trasladó a la residencia de sus padres en El Valle, donde fue arrestado.
Douglas Rico indicó que, debido a la gravedad de los hechos, Jonaiker Díaz Caraballo fue puesto a disposición del Ministerio Público.
