La descertificación es un término utilizado por Estados Unidos para evaluar el desempeño de un país en la lucha contra el narcotráfico. Actualmente, el Gobierno estadounidense ha decidido no imponer sanciones a Colombia, que sigue avanzando en la implementación de su Política Nacional contra las Drogas, centrada en las comunidades y la sostenibilidad, además de continuar combatiendo las redes del narcotráfico.
## La descertificación en la lucha contra las drogas
Luego de días de especulaciones, el Gobierno de Donald Trump anunció que Colombia ha sido descertificada en su combate contra las drogas, según lo mencionado por el presidente Petro en el Consejo de Ministros del 15 de septiembre. Este acto puede interpretarse como un reflejo de las tensiones entre ambos países, aunque no implica necesariamente un impacto negativo en los procesos conjuntos existentes ni en los recursos futuros. De hecho, la presión que busca ejercer esta decisión podría ser contraproducente para los esfuerzos bilaterales en esta área.
### Implicaciones de la descertificación
La situación podría cambiar si Colombia decide adoptar las recomendaciones de Estados Unidos sobre cultivos ilícitos y el procesamiento de drogas. Un país se considera descertificado cuando hay “falta de colaboración” con Estados Unidos. Sin embargo, ceder a estas demandas podría comprometer la implementación de la Política Nacional de Drogas 2023-2033, desarrollada tras un análisis profundo de la situación de los colombianos en relación con la producción y comercialización dentro del país y su posición en el contexto regional e internacional del narcotráfico.
A diferencia de administraciones anteriores que se mostraron obedientes a Estados Unidos, la actual se enfrenta a un cambio de enfoque en la lucha contra las drogas.
## Dos perspectivas divergentes
Los colombianos han padecido tanto las consecuencias de la economía ilícita del narcotráfico como las políticas antidrogas, que históricamente se han centrado en acciones coercitivas que intensifican la violencia en las comunidades. Las particularidades de los individuos involucrados en las diversas etapas de la producción a menudo han sido ignoradas, resultando en una aplicación indiscriminada de medidas punitivas.
Pese a la existencia de antecedentes que sugieren un cambio de perspectiva, la Política Nacional de Drogas 2023-2033 se presenta como un marco integral que prioriza la vida, el medio ambiente, los derechos humanos y la paz, además de la salud pública.
### Estrategias de producción y comercialización
En el ámbito de la producción, la sustitución de cultivos es un proceso clave, trabajando en colaboración con las comunidades para ofrecer alternativas productivas en lugar de perseguir a los campesinos cultivadores. En cuanto a la comercialización, la política se enfoca en desarticular las estructuras criminales, priorizando la persecución de líderes del narcotráfico y el debilitamiento de las finanzas ilícitas.
## Incautaciones y tráfico
Según datos del Ministerio de Defensa Nacional y la Presidencia, las incautaciones de cocaína han alcanzado cifras récord gracias a las políticas implementadas y la efectividad de las fuerzas del orden. En 2025, las incautaciones superaron las 600 toneladas.
| Año | Toneladas de Cocaína Incautadas | Aumento de las Incautaciones |
|—–|———————————-|——————————|
| 2019 | 428,4 | – |
| 2020 | 505,6 | 18,02% |
| 2021 | 669,3 | 32,38% |
| 2022 | 659,1 | -1,52% |
| 2023 | 746,2 | 13,21% |
| 2024 | 883,7 | 18,43% |
A pesar de destacar el incremento en las incautaciones, se observa un aumento significativo en las hectáreas de cultivos de coca. Según InSight Crime, entre 2020 y 2021, durante el mandato de Iván Duque, las hectáreas cultivadas pasaron de 143 mil a 204 mil, la mayor variación en la última década. A pesar de esto, el expresidente Duque mantuvo el apoyo de Estados Unidos en este y otros temas.
Finalmente, afirmar que el incremento en las incautaciones se debe únicamente a un aumento en los cultivos de coca minimiza el arduo trabajo de las fuerzas de seguridad, que va más allá de la erradicación y la sustitución. Con un enfoque renovado en la lucha antidrogas, se refuerzan las capacidades de inteligencia y tecnología para desmantelar organizaciones criminales, identificar rutas de tráfico y desarticular infraestructuras de procesamiento, golpeando así la economía ilícita.
