El primer juicio relacionado con la muerte de Diego Maradona se celebró en marzo de 2025, pero fue anulado tras dos meses debido a la participación de la jueza Julieta Makintach en un documental sobre el caso, lo que llevó a su destitución.
El 14 de abril, Buenos Aires dio inicio a un nuevo proceso judicial para esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento del icónico futbolista. El fiscal Patricio Ferrari indicó que entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020, Maradona no estaba en plenas facultades mentales, lo que motivó su internación en su hogar. Ferrari destacó que un “grupo de improvisados” no cumplió con sus responsabilidades, abandonando a Maradona a su suerte, quien falleció de un ataque cardiaco el 25 de noviembre de 2020.
Los acusados incluyen al neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, y los médicos Nancy Forlini y Pedro Di Spagna, así como a Mariano Perroni y al enfermero Ricardo Almirón. Todos enfrentan cargos de homicidio simple por dolo eventual, lo que implica que eran conscientes de que sus acciones podrían causar daño y, aun así, continuaron. La pena máxima para este delito es de 25 años de prisión. Cabe destacar que Maradona había sido sometido a una cirugía para remover un hematoma subdural en su cabeza solo dos semanas antes de su muerte, lo que complicaba su estado de salud.
Este nuevo juicio ha captado la atención de los seguidores de Maradona, y a diferencia del primero, que contaba con la jueza Makintach y dos magistrados, en esta ocasión el proceso estará a cargo de solo tres jueces, con dos audiencias semanales. Fernando Burlando, abogado de las hijas de Maradona, expresó su confianza en el nuevo tribunal, resaltando la experiencia y trayectoria de los jueces asignados.
