Un grupo de seguridad se aproxima a un avión en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría de San José, Costa Rica, que transporta a migrantes de Asia Central e India deportados desde Estados Unidos. (Archivo 20.02.2025) Imagen: Jose Diaz/AP Photo/picture alliance.
El martes 24 de junio de 2025, una corte en Costa Rica dictó una orden para que las autoridades liberaran a los migrantes extranjeros que habían sido recluidos en un refugio tras su deportación por el gobierno de Donald Trump. Esta resolución se emitió justo antes de la visita de la secretaria de Seguridad Interior de EE. UU.
En febrero, 200 migrantes provenientes de Afganistán, Irán, Rusia y otros países asiáticos, así como algunos africanos, entre ellos 80 niños, fueron trasladados al país centroamericano como parte de un acuerdo criticado por organizaciones de derechos humanos y establecido por las administraciones de Trump y Rodrigo Chaves.
La Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, al aceptar parcialmente un recurso de amparo presentado en marzo a favor de los migrantes, otorgó 15 días a Migración para que se defina el estatus migratorio de los deportados y sean liberados, según la resolución.
Los migrantes fueron inicialmente recluidos en el Centro de Atención Temporal de Migrantes (Catem), ubicado a 360 km al sur de San José, en la frontera con Panamá. Sin embargo, tras recibir críticas, el gobierno les permitió en abril moverse libremente fuera del centro migratorio. Algunos optaron por la repatriación voluntaria, y actualmente permanecen 28 en el Catem, de los cuales 13 son menores, según datos oficiales.
A pesar de esto, el recurso de habeas corpus continuó su curso hasta que se resolvió este martes, sentando un precedente para evitar futuros acuerdos similares. La corte también ordenó a las autoridades costarricenses que determinen qué tipo de asistencia en salud, educación, vivienda y otros servicios sociales requieren del estado.
La resolución fue publicada un día antes de la visita de la secretaria estadounidense de Seguridad Interior, Kristi Noem, quien se reunió con el presidente Chaves y visitó el centro de detención temporal migratorio Los Lagos, ubicado a unos 15 km de San José.
En marzo, una mujer afgana, desde el interior del Catem, compartió con la AFP que había huido de su país para poder estudiar y trabajar sin ser forzada a depender de un hombre, y denunció que si la obligaban a regresar a Afganistán, los talibanes la «matarían».
Adicionalmente a Costa Rica, Trump envió a Panamá a 300 deportados, en su mayoría asiáticos, y a El Salvador a 252 migrantes venezolanos, a quienes se acusó, sin pruebas, de formar parte de la banda criminal Tren de Aragua, y fueron encarcelados en una megacárcel salvadoreña destinada a pandilleros.
