Cuba advierte a EE.UU. de que está abierta al «diálogo», pero con «respeto» y sin «coerción»

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha manifestado este viernes que su país está abierto al «diálogo» con Estados Unidos, aunque enfatiza que este debe llevarse a cabo en condiciones de «igualdad» y «respeto». Díaz-Canel subrayó que no habrá posibilidad de negociación ni entendimiento si se basa en la «coerción», en el contexto de las recientes amenazas de Donald Trump hacia la isla, tras un ataque militar en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro.

Durante un discurso en homenaje a los 32 cubanos que perdieron la vida en la operación militar estadounidense en Venezuela, el presidente cubano afirmó: «No hay rendición ni claudicación posible, y Cuba no hará concesiones políticas en una mesa de negociaciones». Reiteró que Cuba siempre estará dispuesta a mejorar las relaciones con EE.UU., pero solo en un marco de respeto mutuo y en igualdad de condiciones.

Venezuela, hasta ahora el aliado político y económico más importante de Cuba, había estado enviando petróleo a la isla, algo vital para su economía.

En este contexto, se llevó a cabo una «Tribuna Antiimperialista» en Caracas, donde altos funcionarios del Gobierno cubano, incluyendo Díaz-Canel y el exprimer mandatario Raúl Castro, rindieron homenaje a los militares fallecidos. La presencia de Castro, de 94 años, fue notable, ya que ha aparecido poco desde que dejó la presidencia.

Mientras tanto, Trump advirtió que Cuba debería llegar a un acuerdo con EE.UU. «antes de que sea demasiado tarde», amenazando con cortar el suministro de petróleo y fondos a la isla. En sus redes sociales, Trump afirmó que «no habrá más petróleo o dinero camino de Cuba», señalando que Cuba ha dependido de Venezuela por mucho tiempo.

Díaz-Canel, por su parte, aseguró que Cuba no amenaza ni desafía, pero que se defenderá si es agredida. En su discurso ante miles de personas, sostuvo que, si Cuba es atacada, lucharía con la misma ferocidad que las generaciones anteriores de combatientes cubanos. «No van a intimidarnos», afirmó.

El presidente cubano también comentó sobre el ataque a Venezuela, que dejó al menos un centenar de muertos, como un evento que ha desencadenado «una nueva era de barbarie y neofascismo». Reconoció que lo sucedido en Venezuela fue un duro golpe para el Gobierno cubano, describiéndolo como horas de «indignación e impotencia». Enfatizó la importancia de la unidad interna como la mejor defensa contra las amenazas externas.

La jornada culminó con una «marcha del pueblo combativo», inspirada en iniciativas de la década de 1980, en la que los cubanos expresaron su resistencia y solidaridad.

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