El 12 de junio, se llevó a cabo la jornada 54 del juicio que enfrenta al ex presidente Álvaro Uribe Vélez, quien está acusado de soborno, soborno en actuación penal y fraude procesal. En esta ocasión, los primeros testigos fueron los abogados Juan José Salazar y Diego Cadena, ambos implicados en el mismo caso por su supuesta participación en la manipulación de testigos. Sin embargo, ambos optaron por ejercer su derecho constitucional al silencio y no ofrecieron ningún testimonio.
Salazar fue el primero en ser convocado a declarar. La jueza, Sandra Heredia, le recordó sus derechos bajo el artículo 33 de la Constitución, que le permite no declarar en su contra ni en contra de personas cercanas. También le advirtió sobre las consecuencias legales de mentir o guardar silencio en un proceso judicial, según lo estipulado en el artículo 442 del Código Penal. A pesar de esto, Salazar decidió: “No, señora juez, voy a ejercer mi derecho a guardar silencio”.
Ante esta decisión, el abogado defensor Jaime Granados solicitó que se permitieran preguntas individuales para que el testigo pudiera decidir si respondería o no a cada una, argumentando que la defensa tiene derecho a intentar obtener declaraciones sin comprometer al testigo penalmente. Sin embargo, la jueza reiteró que Salazar había optado por permanecer en silencio y no podía ser forzado a cambiar de postura.
Después, Diego Cadena fue llamado a testificar. También abogado y procesado por los mismos hechos, Cadena indicó que, siguiendo la recomendación de su abogado defensor Iván Cancino, prefería no declarar debido a que enfrenta otro proceso penal relacionado. Asimismo, afirmó: “Jamás hemos infringido la ley, jamás hemos pedido mentir o callar y hemos actuado conforme a la Constitución y la ley”. Además, expresó que defender a Álvaro Uribe Vélez ha sido “el mayor honor” de su vida.
