Dylan Thomas

Fue un poeta y escritor galés cuya obra definió el lirismo moderno con su explosivo uso del lenguaje y su intensa exploración de los temas universales de la existencia humana. A pesar de su vida breve, su contribución a la literatura del siglo XX es monumental.
​Nacido en Swansea, Gales, el 27 de octubre de 1914, Thomas estuvo expuesto a la riqueza del idioma desde una edad temprana, gracias a su padre, un profesor de literatura. Su educación formal fue breve; dejó la escuela a los 16 años y trabajó por un tiempo como periodista. Sin embargo, fueron los paisajes costeros de Swansea y la ruralidad de Carmarthenshire los que moldearon el núcleo mítico y sensorial de su poesía.
​El reconocimiento literario le llegó con rapidez. En 1934, a la edad de 20 años, publicó «18 Poems», que inmediatamente lo estableció como una de las voces más singulares y prometedoras de su generación. Su estilo se caracterizaba por una imaginería densa, casi barroca, una sintaxis musicalmente compleja y una fascinación por la interconexión de los procesos biológicos y cósmicos. De esta época datan poemas esenciales como «And Death Shall Have No Dominion» y «The Force That Through the Green Fuse Drives the Flower».
​En 1937, contrajo matrimonio con la bailarina Caitlin Macnamara, una relación apasionada y volátil que sirvió como telón de fondo para gran parte de su vida adulta. Durante la Segunda Guerra Mundial, Thomas escribió guiones para el cine documental. Después, se convirtió en una figura popular de la BBC Radio en Gran Bretaña, valorado por su voz profunda y resonante, que era ideal para la lectura de poesía.
​Su obra en prosa más perdurable es «Under Milk Wood» (Bajo el Bosque Lácteo), un «drama para voces» concebido para la radio que ofrece un retrato lírico, humorístico y profundamente humano de los habitantes de un pequeño pueblo costero galés.
​A principios de la década de 1950, Thomas realizó varias giras de lectura en Estados Unidos, donde su carisma escénico y sus lecturas dramáticas de sus propios poemas lo convirtieron en una superestrella literaria. Estas giras, aunque exitosas, coincidieron con el empeoramiento de su batalla contra el alcoholismo y su estilo de vida bohemio.
​Dylan Thomas falleció trágicamente en Nueva York el 9 de noviembre de 1953, a los 39 años. Su muerte, precipitada por la enfermedad y el abuso de alcohol, conmocionó al mundo literario.
​Su legado, sin embargo, se mantiene vibrante. Poemas como «Do Not Go Gentle Into That Good Night» (escrito para su padre moribundo) son testamentos de su maestría. La obra de Dylan Thomas es una celebración rítmica y sensorial de la vida, la naturaleza y la condición humana, asegurándole un lugar permanente entre los grandes poetas del siglo XX.

NO ENTRES DÓCILMENTE EN ESA BUENA NOCHE

No entres dócilmente en esa buena noche, Que al final del día debería la vejez arder y delirar; Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.

Aunque los sabios entienden al final que la oscuridad es lo correcto, Como a su verbo ningún rayo ha confiado vigor, No entran dócilmente en esa buena noche.

Llorando los hombres buenos, al llegar la última ola Por el brillo con que sus frágiles obras pudieron haber danzado en una verde bahía, Se enfurecen, se enfurecen ante la muerte de la luz.

Y los locos, que al sol cogieron al vuelo en sus cantares, Y advierten, demasiado tarde, la ofensa que le hacían, No entran dócilmente en esa buena noche.

Y los hombres graves, que cerca de la muerte con la vista que se apaga Ven que esos ojos ciegos pudieron brillar como meteoros y ser alegres, Se enfurecen, se enfurecen ante la muerte de la luz.

Y tú, padre mio, allá en tu cima triste, Maldíceme o bendíceme con tus fieras lágrimas, lo ruego. No entres dócilmente en esa buena noche. Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.

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