Las Fuerzas Armadas de Ecuador llevaron a cabo un despliegue de 2.000 militares en la provincia costera de Manabí el viernes (18.07.2025), tras registrarse 15 asesinatos en un lapso de 12 horas. Este repunte de violencia se atribuye a un conflicto entre las bandas criminales Los Choneros y Los Lobos, las más poderosas del país. Según el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, se ha incrementado la presencia del Bloque de Seguridad, que incluye tanto a las Fuerzas Armadas como a la Policía Nacional, en áreas conflictivas, accesos viales, puertos, barrios y zonas comerciales.
Los militares llevarán a cabo controles de armas, municiones y explosivos mediante patrullajes a pie y en puntos de vigilancia fijos, además de realizar actividades de inteligencia. Manabí es una de las siete provincias de Ecuador que se encuentra bajo estado de excepción, declarado por el presidente Daniel Noboa en respuesta al auge del crimen organizado. Desde principios de 2024, Noboa calificó al país como en «conflicto armado interno» para abordar la creciente violencia.
La serie de asesinatos inició con la ejecución de cuatro personas en Manta, donde un grupo armado con vestimenta militar disparó en plena vía pública. Entre las víctimas se encontraba Leonardo Briones, líder de Los Lobos y señalado como clave en las operaciones de lavado de dinero de esta banda; su esposa, Génesis Mendoza, y dos militares que actuaban como escoltas, quienes, según las Fuerzas Armadas, estaban en estado de retiro.
La masacre se interpretó como una demostración de fuerza de Los Choneros contra sus rivales, tras la captura de «Fito» el 25 de junio en Manta, bastión de este grupo delictivo. Pocas horas después de la masacre en Manta, cinco personas fueron asesinadas en un prostíbulo en el cantón de Jaramijó, en lo que se cree fue una represalia de Los Pepes contra Los Choneros. Esta ola de violencia continuó con otra masacre el jueves que dejó seis muertos y un herido en Montecristi.
Ese mismo día, un policía y un guardia penitenciario fueron asesinados en Manabí, y esta semana la Policía localizó cinco cuerpos sin vida de un grupo de jóvenes originarios de Manta que habían salido de paseo a Puerto López, en un estado avanzado de descomposición. Hasta ahora, solo en Manta se han reportado más de 260 muertes violentas en lo que va del año, un aumento que las autoridades relacionan con las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico.
