Un deslizamiento de tierra fue la causa de la reciente ruptura ocurrida este lunes (16.06.2025) en uno de los principales oleoductos de Ecuador. Las operaciones del oleoducto se mantienen suspendidas mientras se llevan a cabo las labores de contención del crudo derramado en la zona del incidente, según lo informado en un comunicado por la petrolera estatal Petroamazonas. La empresa aún no ha podido determinar la cantidad exacta de petróleo que ha sido liberado al medio ambiente a raíz de la ruptura del Sistema de Oleoductos Transecuatoriano (SOTE), donde la tubería fue desplazada veinte metros de su posición original, específicamente en el área del volcán El Reventador, una región propensa a deslizamientos de tierra.
Para mitigar el impacto en el río Coca, se han instalado barreras de contención con el objetivo de detener y recuperar parte del petróleo derramado. El SOTE es una de las infraestructuras responsables de transportar el petróleo extraído de los campos de la Amazonía hacia la costa ecuatoriana, donde se refina y se embarca en buques para su exportación. Debido a esta emergencia, «se cerraron las válvulas y se suspendió el bombeo de crudo», indicó Petroamazonas en su comunicado. La empresa mencionó que la ruptura fue provocada por un movimiento en masa. En un informe emitido la noche del lunes, la compañía notificó que «no se previó inicialmente el apagado de los pozos» petroleros. Por el momento, el transporte de crudo se realizará a través del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) para evitar afectar las exportaciones. El ducto dañado tiene una longitud de 497,7 kilómetros y una capacidad para transportar 360.000 barriles diarios. El petróleo es el principal producto de exportación de Ecuador, y el año pasado el país vendió crudo por un total de 8.647 millones de dólares.
