**13.03.2026 – 14:07 | actualizado: 13.03.2026 – 17:45**
El primer discurso del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, ha provocado reacciones en el ámbito internacional, especialmente del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth. Este ha insinuado que Jameneí podría estar «herido» y «desfigurado», sugiriendo que su situación refleja un clima de inestabilidad y miedo dentro del régimen de los ayatolás, en respuesta a la continua ofensiva militar de las fuerzas israelíes y estadounidenses.
Hegseth cuestionó la falta de una declaración oficial en video, señalando que «Irán tiene muchas cámaras y grabadoras de voz, así que ¿por qué una declaración escrita?». En una rueda de prensa, el secretario de Defensa afirmó: «Todos sabemos por qué. Su padre está muerto y él está asustado, herido». Además, expresó dudas sobre la legitimidad de Jameneí para liderar el país, argumentando que los líderes en Teherán se encuentran «desesperados» y operando desde la clandestinidad, «como hacen las ratas», ante una escalada militar que parece no tener fin.
Hasta el momento, Estados Unidos ha atacado más de 6,000 objetivos en Irán, y se espera que los ataques continúen intensificándose, con el viernes marcado como un día de «máximo volumen de ataques». Esta situación se agrava por la reciente muerte de al menos cuatro militares estadounidenses en Irak debido a un accidente de avión, lo que ha llevado a Hegseth y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, a expresar sus condolencias a las familias afectadas.
**Bloqueo de Ormuz: una señal de desesperación**
El secretario de Defensa también se refirió al intento de Irán de bloquear el estrecho de Ormuz como una señal de «desesperación» frente a una ofensiva militar que, según él, es «imbatible». Estados Unidos está evaluando sus opciones para responder a este bloqueo, con el objetivo de asegurar el flujo de energía y contener el aumento de precios en mercados clave, como el del petróleo. En este contexto, la Administración Trump ha decidido aliviar las sanciones al crudo ruso en tránsito, una medida que ha generado críticas entre sus aliados europeos.
Hegseth indicó que una posible respuesta sería escoltar buques en la región, enfatizando que el objetivo es adoptar medidas «que tengan el mayor sentido» y enviar «las señales correctas al mundo». Subrayó que, para limitar la capacidad marítima de Irán, gran parte de la flota militar estadounidense está actualmente «en el fondo del Golfo».
«Irán no tiene sistemas de defensa antiaérea, no tiene Fuerza Aérea, no tiene Armada», afirmó Hegseth, resaltando que lo más crucial en este momento es que el régimen iraní carece de la capacidad para reponer el armamento destruido, lo que, según él, llevará a la aniquilación de su industria bélica «pronto». A pesar de las acusaciones de Irán sobre la destrucción de una escuela de niñas en Minab por un misil estadounidense, el Mando Central de Estados Unidos ha abierto una investigación que durará «el tiempo que sea necesario», según Hegseth.
