El Año Nuevo Lunar en China: una oportunidad para aumentar el consumo en la segunda economía del mundo

Yolanda Álvarez @Yalvareztv, Corresponsal de RTVE en Asia-Pacífico

El Año del Caballo de Fuego, que comienza el 17 de febrero, representa, según la tradición china, movimiento, energía y acción. La segunda economía más grande del mundo busca aprovechar esta inercia para mantener su crecimiento en un contexto internacional caracterizado por guerras arancelarias y una gran incertidumbre.

La Fiesta de la Primavera, o Año Nuevo Lunar, es la celebración más significativa en China, generando el mayor éxodo humano del planeta, conocido como ‘chunyun’. Durante los 40 días desde el 2 de febrero hasta el 13 de marzo, se anticipa que se alcancen 9.500 millones de desplazamientos, según la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, responsable de la planificación económica. La vasta extensión del país implica que cientos de millones de personas realizan múltiples viajes, frecuentemente utilizando distintos medios de transporte.

El 80% de estos desplazamientos se efectúa por carretera en vehículos privados; sin embargo, durante esta época, también aumenta la demanda de billetes de tren y avión, que se agotan rápidamente, a pesar del incremento en la oferta. Por ejemplo, se estima que el 23 de febrero, último día oficial de vacaciones, más de un millón de personas usarán la red ferroviaria china.

Este año, los ciudadanos chinos disfrutarán de las vacaciones de Año Nuevo más largas de la historia. Las autoridades han decidido extender el período oficial festivo en un día, alcanzando un total de nueve días, con el objetivo de estimular el consumo interno, que ha sido debilitado tras la pandemia de COVID-19. Para disfrutar de estos días, los empleados deben recuperar dos jornadas de trabajo. Así, las vacaciones por el Año Nuevo en China se desarrollarán del 15 al 23 de febrero, y aquellos que decidan tomarse todos esos días de descanso deberán trabajar los sábados 14 y 28 de febrero, que se consideran días laborables. Durante esta semana, el Ministerio de Cultura y Turismo espera que el número de viajes nacionales aumente un 4% con respecto al año anterior, proyectando ingresos turísticos nacionales superiores a los 700.000 millones de yuanes (más de 85.400 millones de euros), lo que implicaría un crecimiento interanual del 7%. Esto haría que el gasto turístico per cápita en China se recupere al 92% de los niveles de 2019, antes de la pandemia.

La Fiesta de la Primavera es una época de alto consumo: además de fomentar viajes y turismo, los encuentros familiares conllevan un aumento en el gasto en alimentación, restaurantes, entretenimiento e intercambio de regalos, incluyendo los tradicionales hongbao, sobres rojos con dinero.

Para impulsar el consumo, el Ministerio de Comercio de China ha lanzado la campaña “Compras Felices”, con un presupuesto de 2.050 millones de yuanes (alrededor de 250 millones de euros) destinado a incentivar el consumo a través de vales, subsidios y regalos monetarios durante los días festivos. En 50 ciudades, se realiza una lotería piloto para quienes presenten tiques o facturas de al menos 100 yuanes (aproximadamente 12 euros) en compras, comida, turismo y alojamiento.

En Pekín, se ha lanzado una campaña para promover el consumo cultural, ofreciendo descuentos en cines, exposiciones y actividades recreativas. Esta estrategia combina subsidios gubernamentales, fondos de plataformas en línea y descuentos de empresas. Por ejemplo, se destinarán casi 30 millones de yuanes (3,66 millones de euros) en descuentos en más de 300 cines de la capital para atraer a los espectadores durante las vacaciones.

Según el Ministerio de Comercio, para 2026, se espera que los ingresos por ventas en las industrias relacionadas con el consumo superen los 1,4 billones de yuanes (casi 171.000 millones de euros), con un incremento previsto del 9,9% en el consumo de bienes y del 12,3% en servicios. Esto podría convertir al sector de servicios en un nuevo motor de crecimiento para el consumo interno.

Zhang Juyong, profesor en el Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Minzu de Dalian, indica que el efecto de amplificación de las medidas de estímulo durante este período puede ser mayor que en días normales. Wang Peng, investigador asociado de la Academia de Ciencias Sociales de Pekín, destaca que el estímulo al consumo de este año es sin precedentes, con un apoyo fiscal local significativo y programas de incentivos a gran escala, generando un efecto multiplicador que podría impulsar un volumen de consumo de entre 40.000 y 50.000 millones de yuanes (de 4.900 a 6.100 millones de euros).

La extensión de las vacaciones a 9 días también brinda la oportunidad para que los turistas chinos consideren destinos más lejanos, lo que impulsa el gasto global en turismo. Países de Oriente Medio, como los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, están ganando popularidad, mientras que las reservas a destinos sin visa, como Rusia y Turquía, también aumentan. No obstante, los destinos europeos tradicionales siguen siendo los favoritos para los viajeros a larga distancia.

En medio de la incertidumbre y la lenta recuperación mundial, el consumo durante esta festividad en China podría ayudar a revivir el comercio y los servicios transfronterizos. La Fiesta de la Primavera ha evolucionado, convirtiéndose en un catalizador económico que revitaliza la economía global.

Sin embargo, el Año Nuevo también afecta la cadena global de suministro, ya que el cierre de empresas durante este periodo puede interrumpir la actividad en fábricas y centros de logística. A pesar de esto, muchas empresas chinas han optado por no detener la producción para asegurar la continuidad. Este año, en la provincia de Cantón, el 25% de las empresas clave para el comercio exterior han decidido mantener su producción. Los servicios aduaneros se mantendrán activos las 24 horas para garantizar la fluidez de la cadena logística. La mayoría de las empresas notifican a sus clientes con antelación y compensan el parón vacacional con un aumento en la actividad.

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