A esta hora, el 97% de las actas electorales de Bolivia ya han sido procesadas. En un giro histórico, el senador opositor centrista Rodrigo Paz Pereira, quien es considerado el heredero político del expresidente Jaime Paz Zamora, ha superado al exmandatario conservador Jorge Tuto Quiroga en la segunda vuelta, gracias al apoyo popular y su propuesta de un «capitalismo para todos».
Paz Pereira, economista de profesión y nacido en España debido al exilio de sus padres, logró un 54.57% de los votos frente al 45.43% de Quiroga (quien ocupó la presidencia entre 2001 y 2002), según el Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Sirepre) del organismo electoral, con el 97.68% de las actas contabilizadas. A sus 58 años, Paz Pereira fue una de las sorpresas en la primera vuelta celebrada el 17 de agosto, donde se posicionó en primer lugar, a pesar de que las encuestas iniciales predecían poco apoyo para él.
Nacido en Santiago de Compostela en 1967, Paz Pereira es hijo de la española Carmen Pereira y del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993). Su infancia transcurrió en varios países debido a la persecución que sufrieron sus padres durante los regímenes militares. Con una sólida formación en economía y relaciones internacionales, su trayectoria en el sector público incluye roles como diputado, concejal y alcalde de Tarija entre 2015 y 2020. Actualmente, es senador por la fuerza opositora Comunidad Ciudadana (CC), liderada por el expresidente Carlos Mesa (2003-2005). En las elecciones municipales de 2015, Paz logró vencer al Movimiento al Socialismo (MAS), que en ese momento estaba dirigido por el presidente Evo Morales (2006-2019).
Los analistas atribuyen el éxito de Paz en la primera vuelta a su capacidad de conectar con las clases populares en áreas rurales y periurbanas, donde el MAS había tenido un fuerte apoyo en elecciones anteriores. Desde su llegada al Senado en 2021, Paz ha trabajado arduamente para ganar la confianza de estos votantes, participando activamente en festividades y eventos locales.
Algunos atribuyen su popularidad a su compañero de fórmula en el Partido Demócrata Cristiano (PDC), el expolicía Edman Lara, quien ganó notoriedad en redes sociales por sus denuncias de corrupción en la policía, aunque su carrera se vio perjudicada por varias controversias. A pesar de las críticas hacia Lara, Paz ha defendido su contribución a la campaña. Sin embargo, algunos seguidores de Quiroga han sugerido que el senador y el PDC son en realidad una fachada del MAS, lo que Paz ha negado rotundamente.
El lema de la campaña de Paz ha sido «Capitalismo para todos», con promesas de créditos accesibles para emprendedores, reducción de impuestos y aranceles para la importación de tecnología y vehículos, y la distribución del 50% del presupuesto general entre las nueve regiones del país. También se ha comprometido a legalizar vehículos ‘chutos’ o sin papeles, una propuesta controvertida, especialmente en Chile, donde se alega que muchos de estos autos fueron robados. Paz ha garantizado que los vehículos con denuncias de hurto serán devueltos a sus propietarios. Además, ha rechazado la idea de solicitar financiamiento externo, afirmando que no quiere que Bolivia dependa de bancos internacionales, y ha prometido que el país tendrá el combustible que actualmente le falta para el 8 de noviembre, día de su investidura presidencial.
