**Alerta sobre el aumento del uso de minas terrestres y su impacto en civiles**
La presidenta del Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric, ha expresado su preocupación por la creciente fractura en el consenso global sobre la prohibición de las minas terrestres, señalando que esta situación tendrá un alto costo para la población civil. Según Spoljaric, el acuerdo global que alguna vez convirtió a las minas antipersona en un símbolo de inhumanidad se está debilitando.
**Un cambio alarmante en la política de desarme**
Spoljaric ha advertido que algunos Estados que anteriormente apoyaban el desarme ahora están considerando retirarse de la Convención sobre la Prohibición de las Minas Antipersona, lo que podría resultar en un retroceso significativo en los avances logrados en las últimas décadas. Esta decisión, según ella, no es simplemente un cambio legal, sino un paso que podría amenazar la vida de muchas personas y deshacer años de progreso.
Las estadísticas del CICR indican que aproximadamente 24,000 personas mueren o resultan heridas por minas cada año, siendo más del 80% de estas víctimas civiles. La Convención de 1997 fue un hito en la lucha contra estas armas, logrando la destrucción de más de 55 millones de minas y la desminado de extensas áreas de terreno.
**Consecuencias devastadoras para las víctimas**
La mayoría de las víctimas de minas terrestres son civiles, muchos de los cuales quedan con discapacidades permanentes y requieren servicios de rehabilitación. En Camboya, por ejemplo, un 50% de los pacientes atendidos en 2024 en centros de rehabilitación apoyados por el CICR eran supervivientes de explosiones de minas. En Afganistán, el CICR proporcionó prótesis y tratamientos a más de 7,000 víctimas de minas en el mismo año.
Spoljaric enfatizó que no existen minas antipersona seguras. Incluso aquellas que se consideran «no persistentes», que se desactivan automáticamente, pueden ser mortales mientras están activas y no siempre se autodestruyen como está previsto. La Convención sobre las Minas Antipersona incluyó deliberadamente estas armas en su prohibición, ya que ninguna mina puede diferenciar entre un combatiente y un niño.
**El legado duradero de las minas**
El informe del CICR también subraya que Bosnia y Herzegovina sigue sufriendo las consecuencias de las minas casi 30 años después del conflicto armado, y advierte que la completa eliminación de estas amenazas puede tardar décadas.
La Convención sobre la Prohibición de las Minas Antipersona es considerada uno de los tratados de desarme más exitosos. Cualquier debilitamiento de este acuerdo o retirada de algunos países, como Finlandia y Polonia, podría poner en peligro la vida de muchas personas y comprometer el derecho internacional humanitario.
Spoljaric concluyó enfatizando que no es momento de retroceder, sino de reafirmar el compromiso colectivo de proteger a la población civil y sostener los principios que definen nuestra humanidad.
