MADRID, 23 de mayo. (EUROPA PRESS) – El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha condenado este jueves el atentado con bomba perpetrado este miércoles contra un autobús escolar en Baluchistán, en el oeste de Pakistán, que dejó un saldo de seis muertos, entre ellos cuatro niños. Este suceso ha sido calificado como «atroz y cobarde», y el Consejo ha instado a las autoridades paquistaníes a «llevar ante la justicia a los autores de estos actos de terrorismo».
En un comunicado dirigido a los medios, el Consejo condenó «en los términos más enérgicos el atroz y cobarde ataque», recordando que la mayoría de las víctimas son menores, ya que 39 de los 53 heridos también son niños.
Los miembros del Consejo de Seguridad enfatizaron «la necesidad de responsabilizar y llevar ante la justicia a los autores, organizadores, financiadores y patrocinadores de» este ataque, el cual han catalogado como «terrorista». Instaron a todos los Estados a «cooperar activamente» con las autoridades de Pakistán para lograr este objetivo.
Asimismo, advirtieron que «el terrorismo (…) representa una de las amenazas más graves para la paz y la seguridad internacionales». Recordaron que «todo acto de» esta naturaleza es «criminal e injustificable, sin importar su motivación, lugar, momento o quién lo cometa».
Por ello, el Consejo de Seguridad hizo un llamado a «todos» los gobiernos a que «combatan por todos los medios (…) las amenazas a la paz y la seguridad internacionales causadas por actos terroristas», aunque también resaltaron la necesidad de cumplir con el Derecho Internacional en el marco de estas acciones.
El Ejército paquistaní ha acusado directamente al «Estado terrorista de India» de estar detrás del ataque en Baluchistán. Sin embargo, las autoridades indias han rechazado estas acusaciones, asegurando que son «infundadas» y que Islamabad intenta «ocultar sus graves deficiencias» en la lucha contra el terrorismo.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente tensión entre ambos países, que la semana pasada intercambiaron ataques en el marco de su disputa por la región de Cachemira. En esa misma región, el 22 de abril, se registró un atentado que dejó 26 muertos, y India afirmó tener pruebas de la implicación de la Inteligencia paquistaní en el ataque, cuya autoría fue reclamada por el grupo islamista Frente de Resistencia. Desde entonces, ambos países han intercambiado restricciones, suspendido acuerdos y expulsado diplomáticos.
