El presidente Gustavo Petro se pronunció sobre el reciente atentado contra el senador Miguel Uribe, revelando que la protección del legislador fue «disminuida extrañamente» el día del ataque, lo que ha generado nuevas preguntas sobre las circunstancias que lo rodean. En una extensa declaración, Petro discutió diversos aspectos del incidente, incluyendo las diferentes hipótesis que maneja el gobierno y las tensiones políticas que han surgido a raíz del mismo.
El mandatario enfatizó: «Es mi responsabilidad brindar la información que tenemos disponible. He afirmado que nos movemos en el terreno de hipótesis, que son muchas y diversas», reconociendo que la investigación aún no ha llegado a conclusiones definitivas sobre los autores intelectuales del atentado.
Además, Petro expresó su inquietud por lo que considera un uso político del ataque. «No me gusta y debo ser franco, que se use electoralmente el atentado a Miguel», comentó, aunque también reconoció la «conducta prudente de muchos de mis contradictores».
Sin embargo, el presidente no escatimó en críticas hacia otros sectores de la oposición, a los que acusó de adoptar posturas «definitivamente suicidas para la sociedad y la paz», alegando que buscan obstaculizar el apoyo del gobierno a la clase trabajadora y popular del país.
Petro reafirmó su compromiso con el mandato que recibió en las elecciones de 2022: «El mandato del pueblo entregado por mayoría es que este es un gobierno de la paz, de la vida, y del cambio en búsqueda de un estado social de derecho y justicia social».
En un momento más polémico de su intervención, el presidente reveló que siente que su vida está en peligro, afirmando que «mi cabeza ya tiene precio y está entregada a fuerzas oscuras, neonazis y no republicanas, tanto de la nación como del extranjero». También mencionó supuestas gestiones internacionales en su contra, incluyendo una insinuación sobre la participación de la Mossad en operaciones relacionadas con su seguridad.
A pesar de las tensiones, Petro hizo un llamado a sus opositores para que comprendan la situación actual del país. «Lamento que los contradictores sociales no entiendan que el momento del país para alcanzar la paz es también alcanzar justicia social», concluyó, reafirmando su compromiso con lo que considera su mandato popular en un contexto político cada vez más polarizado tras el atentado contra Miguel Uribe.
