Según un análisis publicado por un diario, fuentes cercanas al tema han revelado que el gobierno de Estados Unidos está intentando contactar a individuos dentro del gobierno cubano para facilitar un acuerdo que podría llevar al derrocamiento del actual régimen antes de que finalice el año. A pesar de que no hay un plan definido para terminar con el gobierno cubano, Washington ha intensificado sus esfuerzos en términos económicos y diplomáticos, buscando interlocutores dispuestos a negociar dentro del Estado cubano.
No obstante, las autoridades cubanas han expresado su rechazo a cualquier tipo de negociación bajo presión externa, manteniendo un firme control a pesar de la crisis económica y el creciente descontento social en la isla. Aunque los funcionarios estadounidenses no tienen un plan concreto para derrocar al régimen comunista que ha gobernado durante casi 70 años, ven la captura de Nicolás Maduro y las concesiones que siguieron como un modelo y una advertencia para Cuba.
El presidente Trump, a través de su cuenta en Truth Social, emitió una advertencia clara el 11 de enero, afirmando que no habrá más petróleo ni dinero destinados a Cuba, instando a las autoridades cubanas a llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde. Dado que la economía cubana ha dependido en gran medida del petróleo venezolano subsidiado desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999, Washington busca debilitar al régimen cubano cortando ese suministro vital. Economistas advierten que si esto ocurre, Cuba podría enfrentarse a una completa paralización económica en cuestión de semanas.
La investigación también indica que funcionarios estadounidenses han estado en reuniones con exiliados cubanos y grupos cívicos en Miami y Washington, tratando de identificar a alguien en el gobierno cubano que esté dispuesto a considerar un acuerdo. Este enfoque es similar al que se utilizó en Venezuela para capturar a Maduro.
Aunque Estados Unidos no ha hecho amenazas públicas de intervención militar en Cuba, algunos funcionarios de la administración Trump sugieren que las acciones en Venezuela podrían servir como una advertencia implícita para La Habana. Trump y sus asesores, muchos de los cuales tienen conexiones con Florida, consideran que el derrocamiento del régimen cubano es un componente crucial de su estrategia de seguridad nacional para la región. Un funcionario de la Casa Blanca ha señalado que Cuba debería actuar rápidamente para llegar a un acuerdo, antes de que sea demasiado tarde.
