El gobierno español pide «que no haya espacios de impunidad» y que se investiguen «hasta el final» las acusaciones contra Julio Iglesias

La vicepresidenta española Yolanda Díaz ha calificado de «escalofriantes» los testimonios revelados en una investigación realizada por elDiario.es y N+ Univision sobre Julio Iglesias. A pesar de la gravedad de las acusaciones, que incluyen presuntos abusos sexuales por parte del cantante hacia extrabajadoras de sus residencias en Punta Cana y Bahamas, el gobierno de España no ha considerado retirar la Medalla de las Bellas Artes otorgada a Iglesias en 2010.

En una rueda de prensa posterior a una reunión del Consejo de Ministros, la portavoz del gobierno, Elma Saiz, expresó su respeto por el trabajo periodístico y enfatizó la importancia de no permitir la impunidad en casos de violencia. La portavoz evitó responder directamente sobre la posibilidad de retirar los reconocimientos a Iglesias, así como sobre la petición del partido político Más Madrid en este sentido. También criticó a la ultraderecha por su negacionismo en torno a la violencia de género.

El Ministerio de Igualdad ha pedido que se investiguen a fondo las acusaciones, subrayando que las mujeres que han denunciado no están solas y cuentan con el respaldo del gobierno. Ambas denunciantes, que optaron por usar nombres ficticios, han descrito un entorno de control y acoso, alegando que sufrieron presiones para mantener relaciones sexuales y fueron objeto de múltiples vejaciones.

La noticia ha desencadenado una ola de reacciones, entre ellas la de Yolanda Díaz, quien agradeció a las mujeres y periodistas involucradas en la investigación. Díaz denunció el contexto de «esclavitud» en el que se produjeron los abusos, mientras que el Ministerio de Cultura calificó la situación como una violación grave de los derechos de las mujeres.

Desde el grupo parlamentario Sumar, así como otros representantes políticos, se ha expresado apoyo a las denunciantes y se ha exigido una investigación exhaustiva. La diputada de Compromís, Àgueda Micó, destacó que estos hechos son un claro ejemplo de dominación de hombres privilegiados sobre mujeres en situaciones de vulnerabilidad.

La exdelegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, también ha comentado que la investigación revela patrones de servidumbre que pueden considerarse esclavitud y trata. Las reacciones han llegado incluso a los sindicatos, que han celebrado la investigación y han subrayado la necesidad de visibilizar la situación de muchas mujeres que sufren en el ámbito laboral doméstico.

En este contexto, es fundamental que se tomen medidas para proteger a las víctimas y asegurar que se haga justicia en casos de abuso y explotación laboral.

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