El general Francis Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, arribó a Caracas este miércoles con el propósito de «evaluar el tema de la seguridad» en colaboración con el gobierno interino de Delcy Rodríguez. La llegada se produjo bajo un cielo despejado, marcando un momento significativo apenas 45 días después de los bombardeos de fuerzas militares estadounidenses en la capital venezolana, que resultaron en la captura del exmandatario Nicolás Maduro, quien fue llevado a Nueva York para enfrentar cargos por terrorismo y narcotráfico.
La embajada de Estados Unidos en Venezuela confirmó la visita del alto oficial, quien se reunió con Rodríguez, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello. Este encuentro se enmarca en un contexto de creciente acercamiento entre el gobierno interino y Washington D.C.
Donovan es uno de los varios altos funcionarios de la administración Trump que han visitado Caracas tras la caída de Maduro, incluyendo al secretario de Energía, Chris Wright, y al director de la CIA, John Ratcliffe. El presidente Trump ha expresado que, con la remoción de Maduro, Estados Unidos se encuentra a cargo de los asuntos en Venezuela. Aunque Rodríguez ha negado esta afirmación, la realidad parece reflejar un cambio en las relaciones bilaterales, especialmente con los esfuerzos de Rodríguez para abrir el sector petrolero a empresas extranjeras, principalmente estadounidenses, cumpliendo así con las demandas de la administración Trump.
Trump ha elogiado a Rodríguez, sugiriendo que es una figura con la que se puede colaborar, e incluso ha mencionado la posibilidad de viajar a Caracas, aunque sin una fecha estipulada.
El plan de tres fases, presentado por el secretario de Estado Marco Rubio tras el derrocamiento de Maduro, incluye la estabilización del país, la recuperación económica y la transición hacia una democracia mediante elecciones libres. Durante las conversaciones, se abordó específicamente la estabilización de Venezuela, según indicó la embajada.
En cuanto al sector petrolero, que es fundamental para el plan de Trump, el gobierno interino ha otorgado control sobre las exportaciones y los ingresos petroleros a empresas privadas, especialmente de Estados Unidos. Recientemente, el gobierno de Trump comunicó que, en la práctica, el embargo petrolero sobre Venezuela ha sido levantado como parte de los esfuerzos para reactivar el sector en asociación con Estados Unidos.
El miércoles, Washington también anunció la emisión de la licencia general 50A, que amplía el número de empresas autorizadas para operar en el sector petrolero venezolano a seis, incluyendo a Maurel & Prom. Esta licencia permite realizar transacciones relacionadas con las operaciones del sector, y asegura que cualquier pago de impuestos o regalías se destine a cuentas designadas por el Departamento del Tesoro, actualmente ubicadas en Catar.
Con información de AFP.
