El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró la noche de este sábado que Estados Unidos llevó a cabo un nuevo ataque que destruyó una embarcación presuntamente involucrada en el tráfico de drogas en aguas internacionales del mar Caribe, resultando en la muerte de tres individuos. «El departamento de Guerra realizó un ataque cinético letal contra una embarcación asociada al narcotráfico, operada por una organización terrorista designada (DTO) en el Caribe», indicó Hegseth a través de sus redes sociales. Este ataque representa el número 15 en casi dos meses de operaciones militares estadounidenses en la región, elevando a al menos 65 el total de presuntos narcotraficantes fallecidos.
Hegseth afirmó que «nuestros servicios de inteligencia tenían conocimiento de que este barco, al igual que TODOS LOS ANTERIORES, estaba implicado en el tráfico ilegal de drogas, navegando por una ruta bien conocida por su actividad narcotraficante y transportando sustancias ilícitas». Como en ocasiones previas, el alto funcionario compartió un video de la operación, aparentemente realizada de noche, donde se observa una pequeña embarcación que explota violentamente, quedando envuelta en llamas y emitiendo una densa columna de humo.
Estados Unidos ha desplegado en el mar Caribe, cerca de las costas de Venezuela, una significativa fuerza militar que incluye casi una decena de buques de guerra —entre ellos el portaaviones Gerald R. Ford en camino hacia la zona—, además de numerosos aviones cazas, de reconocimiento y bombarderos, así como miles de soldados y marines, bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
Este aumento en la presencia militar, junto con ejercicios conjuntos realizados con Trinidad y Tobago, y el inusual reconocimiento de Trump sobre haber autorizado a la CIA a llevar a cabo operaciones encubiertas en Venezuela, han generado especulaciones sobre un posible ataque militar estadounidense a objetivos en Venezuela, con el objetivo de desmantelar lo que se sospecha son estructuras del narcotráfico, aunque la meta no se ha declarado abiertamente: la destitución de Nicolás Maduro.
La Casa Blanca ha señalado a Nicolás Maduro como el líder del Cartel de los Soles, una organización de narcotráfico, y mantiene una recompensa de 50 millones de dólares por su captura. La administración de Trump ha manifestado que el presidente estadounidense está dispuesto a utilizar todas las herramientas a su disposición para combatir el narcotráfico.
