El grupo ha declarado haber cumplido con su «misión histórica» y sostiene que el conflicto «puede resolverse a través de la política democrática».
MADRID, 12 (EUROPA PRESS) — El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) ha anunciado este lunes su disolución y el cese de la lucha armada. Esta decisión fue tomada durante el congreso celebrado la semana pasada, después de un llamado histórico de su líder encarcelado, Abdulá Ocalan, a favor de dar este paso, en el contexto de las negociaciones por un acuerdo de paz con el Gobierno de Turquía.
«El 12º Congreso del PKK ha decidido disolver la estructura organizativa y finalizar la lucha armada, en el marco de un proceso práctico que será liderado por nuestro líder ‘Apo’ —apodo de Ocalan que significa ‘tío’ en kurdo—», señala el grupo en un comunicado, según informa la agencia de noticias kurda Firat, vinculada a la formación.
Asimismo, enfatiza que el congreso ha decidido «poner fin a las actividades realizadas en nombre del PKK», destacando que esta decisión surge de la convicción de que «la lucha del PKK ha desmantelado la política de negación y aniquilación contra nuestro pueblo, llevando la cuestión kurda a un punto donde puede ser abordada mediante la política democrática».
El PKK subraya que en el congreso participaron 232 delegados y celebra que se hayan tomado «decisiones históricas que marcan el inicio de una nueva era para el movimiento de libertad». Aseguran que, durante estos años de operaciones, llevaron a cabo una «lucha legítima y justa» basada en el «derecho de autodeterminación».
El grupo destaca que fue fundado en un contexto de negación y políticas de exterminio y asimilación, y que la lucha armada iniciada en 1978 busca «afirmar la existencia kurda y reconocer la cuestión kurda como un asunto esencial en Turquía». Afirman que, gracias a esta lucha, se logró una «resurrección de la revolución en nombre de nuestro pueblo», convirtiendo al PKK en un símbolo de esperanza y libertad.
Recordando que Ocalan ya había propuesto un alto el fuego en los años noventa para iniciar un proceso de paz, el PKK argumenta que dicho intento fue «saboteado» con la muerte del entonces presidente turco, Turgut Ozal, lo que llevó a las autoridades a intensificar la guerra, ignorando el problema kurdo.
El grupo señala que miles de aldeas fueron evacuadas y quemadas, millones de kurdos desplazados, y decenas de miles fueron torturados y encarcelados. En respuesta, el movimiento de libertad creció, lo que llevó a una expansión de la guerra de guerrillas en Kurdistán y Turquía. Durante esta etapa, afirman que «la guerra se convirtió en la opción básica para ambas partes», lo que dificultó los esfuerzos de Ocalan para resolver el problema kurdo de manera pacífica, especialmente tras su encarcelamiento en 1999 en la isla de Imrali.
A pesar de su aislamiento en prisión, Ocalan ha mantenido su insistencia en resolver la cuestión kurda mediante medios democráticos y pacíficos. Este enfoque promueve un modelo de «confederalismo democrático», que se basa en la igualdad de derechos y la convivencia pacífica entre los pueblos kurdo y turco.
El grupo ha subrayado que su líder adopta una perspectiva de una República Democrática de Turquía, donde ambos pueblos sean elementos fundadores. Resaltan que la historia de las rebeliones kurdas y los conflictos entre kurdos y turcos demuestra que la solución al problema kurdo debe basarse en la igualdad y el respeto mutuo.
El PKK sostiene que los acontecimientos actuales en Oriente Próximo hacen necesario reconocer las relaciones kurdo-turcas, y confían en que el pueblo kurdo, que ha sufrido a lo largo de su historia, apoyará el proceso hacia la paz y la democracia.
El grupo enfatiza que se debe organizar para preservar su identidad y cultura, y construir una sociedad democrática y autocontenida. Además, consideran que los partidos políticos y las organizaciones democráticas tienen un rol crucial en el desarrollo de la democracia kurda y en la formación de una nación democrática.
Finalmente, el PKK considera que la disolución del grupo y el fin de la lucha armada son pasos fundamentales hacia una paz duradera. Hacen un llamado al Parlamento de Turquía para que asuma su responsabilidad histórica y apoye este proceso, que incluye la liberación de Ocalan para que pueda liderar este nuevo capítulo.
El anuncio llega pocos días después de que el PKK confirmara su congreso, justo cuando el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, mencionó que el grupo estaba próximo a tomar esta decisión, tras haber superado «todos los obstáculos». Aunque el PKK originalmente abogaba por un Estado independiente, actualmente busca mayor autonomía en las áreas de mayoría kurda, que comprenden el Kurdistán histórico que se extiende a partes de Siria, Irak e Irán.
