La generación del ‘baby boom’ cumple 75 años mientras el número de nacimientos se desploma hasta un mínimo histórico.
MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) – Las estimaciones preliminares del Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar de Japón indican que en 2024 nacerán apenas 721.000 niños, lo que representará el mínimo absoluto registrado desde que se iniciaron las investigaciones estadísticas en el país hace 75 años. Este año también marca el 75 aniversario de la llamada «generación del baby boom», que alcanzó un récord de 2,69 millones de bebés nacidos en 1949. Los expertos advierten que la crisis de natalidad de Japón alcanzará su punto crítico a partir de este año, lo que se conoce como el ‘Problema 2025’.
El ‘Problema 2025’ es el término que utilizan expertos como Takao Komine, del Instituto para Estudios de Política Internacional (IEPI) de Japón, para describir la crisis multifacética — económica, social e incluso de impacto internacional — que el país comenzará a enfrentar este año, cuando los baby boomers entren en la «edad avanzada». Este fenómeno desencadenará una serie de consecuencias que afectarán a las residencias, la Seguridad Social, los programas de asistencia social y, en última instancia, a la economía nacional. Esto ocurre justo cuando el primer ministro Shigeru Ishiba ha advertido esta semana que la situación financiera de Japón «es peor que la de Grecia».
Las familias japonesas llevan años reconociendo las causas de este declive. Según una encuesta de 2021 realizada por el Instituto Nacional de Estudios de Población, ocho de cada diez parejas consideran que el costo de la educación infantil es el principal obstáculo para tener más de un hijo. El segundo motivo más señalado es la falta de espacio, ya que más niños requieren más metros cuadrados. El Gobierno japonés está intentando aprovechar los nueve millones de pisos vacíos en el país (un 10% de ellos en Tokio) mientras estudia una reforma del alquiler para facilitar la transición a viviendas más amplias.
Además, seis de cada diez encuestados por el Gobierno también ven muy difícil conciliar la vida laboral con la familiar, y las largas jornadas de trabajo desincentivan a las parejas. Actualmente, se ofrecen ayudas de 200 euros al mes por niño hasta que cumplen 18 años, y los padres pueden solicitar servicios de guardería para niños menores de 3 años, incluso si no están trabajando. Sin embargo, el verdadero desafío radica en implementar el teletrabajo.
A partir de abril de este año, se implementarán gradualmente una serie de medidas para transformar el régimen laboral: las empresas estarán obligadas a ofrecer a los empleados con niños en edad preescolar de 3 años o más al menos dos opciones de trabajo flexible, como trabajo remoto o jornadas más cortas. También se permite que los empleados con niños menores de 3 años trabajen desde casa.
UNA CADENA DE PROBLEMAS
Los servicios de atención a la tercera edad serán los primeros en sentir los efectos del ‘Problema 2025’. Según un informe del IEPI, a partir de este año se prevé «un aumento repentino» en el número de personas que necesitarán atención, lo que implicará «una carga significativamente mayor para la fuerza laboral» y problemas de escasez de personal.
La seguridad social ya constituye el principal factor detrás del déficit presupuestario de Japón. «Las presiones de un creciente déficit fiscal y el aumento de las primas de seguros se intensificarán aún más si no se aborda el problema», advierte el IEPI, que también señala que si el Gobierno no actúa con rapidez, «es probable que el descontento público aumente y la sostenibilidad del sistema de seguridad social se vea seriamente comprometida».
Un tercer problema tiene un carácter geográfico. «El ‘Problema 2025’ es una crisis que afectará más a las grandes áreas urbanas», como Tokio, Osaka y Nagoya, «donde se sentirá con más fuerza el aumento de la población de la tercera edad». En respuesta, ya se han puesto en marcha iniciativas políticas, como la construcción de centros de atención que superen los límites municipales y la promoción del traslado de personas mayores a lugares que mejoren su atención. Sin embargo, es «imperativo que consideremos ahora cómo responder a los problemas desde una perspectiva geográfica amplia», recomienda el instituto.
Estos tres factores, en conjunto, podrían dar lugar a una nueva crisis de desigualdad, especialmente entre las personas mayores, y bajo la amenaza de una población que ha pasado desapercibida durante décadas: las miles de personas que fueron víctimas del colapso de la burbuja económica en los años 90 y que terminaron como ‘ninis’. A partir de 2025, se unirán a la tercera edad.
Japón se encuentra en una carrera contra el tiempo para abordar la caída de su tasa de natalidad: los investigadores estiman que el país habrá perdido el 30% de su población para 2070. El profesor Yamaguchi Shintaro, de la Universidad de Tokio, experto en economía laboral y familiar, ha elogiado las medidas del Gobierno, pero considera que son insuficientes para enfrentar esta crisis y opina que las familias tendrán que asumir más responsabilidades, especialmente en lo que respecta al reparto de tareas.
«Las mujeres dedican cinco veces más tiempo a las tareas domésticas y al cuidado de los niños que los hombres», explicó a la radiotelevisión estatal japonesa, NHK. «Si los hombres estuvieran más involucrados en el cuidado de los niños, como en los países occidentales, estaríamos más cerca de encontrar una solución», añadió.
