**Loshechosempresariales.org / AGENCIAS**
**Fecha: 05.11.2025 – 20:26 | Actualizado: 05.11.2025 – 20:45**
Los magistrados del Tribunal Supremo de Estados Unidos han expresado este miércoles inquietudes sobre la legalidad de los aranceles implementados por la Administración de Donald Trump. La decisión se tomará durante una audiencia en la que varios Estados demócratas y empresas cuestionan su constitucionalidad, mientras que la Administración republicana defiende su validez. El tribunal, que tiene una mayoría conservadora, se encargará de determinar la autoridad del presidente y los límites de su poder, así como el futuro de la economía tanto nacional como internacional.
Jueces conservadores, generalmente aliados de Trump, y jueces liberales han planteado dudas sobre la defensa presentada por el abogado de la Administración, John Sauer, quien basa la imposición de aranceles a casi todos los países en la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales (IEEPA) de 1977. Esta ley otorga a los presidentes la capacidad de actuar en respuesta a una «amenaza» declarada como «emergencia nacional». El tribunal está evaluando si tal norma es aplicable en este contexto, después de que varios tribunales inferiores determinaran que Trump excedió sus poderes.
El debate jurídico se centra en si el uso de una ley federal de emergencia por parte de Trump para justificar los gravámenes impuestos en abril a numerosos países es válido. Un fallo en contra de la política arancelaria de Trump, aunque fuera parcial, podría ser un duro golpe que afectaría su plan económico y sus relaciones diplomáticas, que se han construido alrededor de estas tarifas. Además, algunos magistrados han expresado su preocupación por las complicaciones que podrían surgir si el tribunal fallara en su contra, como reembolsos a empresas que ya han pagado los aranceles o las repercusiones de limitar el poder presidencial ante futuras emergencias.
Durante el Foro Empresarial Estadounidense en el centro Kaseya de Miami, Trump ha presumido de sus logros económicos, afirmando que el país está atravesando «un periodo de transición de un país fracasado a un éxito notable». El presidente del Supremo, John Roberts, ha mostrado escepticismo sobre la capacidad legal del presidente republicano para implementar sus políticas arancelarias. La defensa de la Administración ha hecho referencia a otros casos en los que el Tribunal permitió a expresidentes como Jimmy Carter o Richard Nixon tomar medidas de emergencia en materia de impuestos. No obstante, los magistrados no parecen convencidos de que las circunstancias sean las mismas.
La impugnación ha sido presentada por fiscales demócratas de 12 Estados, así como un grupo de empresas representadas por el abogado Neal Katyal. Trump no se ha presentado en la audiencia, a pesar de haber declarado anteriormente su intención de hacerlo. En su red social, Truth Social, Trump comentó que el fallo del Supremo sobre los aranceles es una cuestión de «vida o muerte» para el futuro del país. En lugar de Trump, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, asistió en su representación, defendiendo que la aplicación de los aranceles es necesaria ante la emergencia económica que enfrenta EE.UU.
Analistas de Renta4 han indicado que, aunque los aranceles sean considerados ilegales, Trump podría reemplazarlos por aranceles sectoriales, justificándolos como medidas de seguridad nacional. Aseguran que los aranceles «están aquí para quedarse», ya que representan una fuente de ingresos y ofrecen protección a la industria estadounidense, aunque queda por ver su impacto en el crecimiento económico a largo plazo.
**Continúa la distensión en la guerra comercial entre China y EE.UU.**
Por otro lado, las autoridades chinas han confirmado este miércoles que el «arancel adicional» del 24% sobre las importaciones provenientes de EE.UU. «permanecerá suspendido durante un año». Esta medida se suma a las decisiones tomadas tras la tregua comercial alcanzada en la reunión de la semana pasada entre los presidentes de ambos países, Donald Trump y Xi Jinping, en Corea del Sur. Según el Ministerio de Finanzas de China, la decisión se tomó «con el fin de implementar el consenso alcanzado en las consultas comerciales entre China y EE.UU.».
A partir del 10 de noviembre, la Comisión de Aranceles Aduaneros del Consejo de Estado ha ordenado «cesar» las medidas arancelarias adicionales establecidas en marzo, que incluían un gravamen extra del 15% sobre las importaciones de pollo, trigo, maíz y algodón de EE.UU. Además, desde el 10 de noviembre, se ha anunciado que el arancel adicional del 24% sobre las mercancías estadounidenses «permanecerá suspendido durante un año», mientras que el arancel adicional del 10% se mantendrá vigente.
