Enfoque de género para la paz territorial: el legado de Waldistrudis, una lideresa afrocolombiana de Buenaventura

En el marco del Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, queremos destacar la labor de una líder afrocolombiana que ha impulsado la transformación de su comunidad a través de la capacitación, la organización y el apoyo a mujeres y comunidades.

**Fotos: Juan Carlos Hurtado Hurtado**

Waldistrudis Hurtado Minotta, originaria de Buenaventura y con raíces en el Cauca, ha dedicado más de tres décadas a la defensa de los derechos de las mujeres y al trabajo comunitario. Desde su juventud, se ha comprometido a transformar su entorno mediante la formación y el acompañamiento a lideresas y a comunidades que han padecido la exclusión, el racismo y el conflicto armado. Su enfoque se centra en el género y en fortalecer el papel de las mujeres como agentes políticas. Ha trabajado con diversas generaciones —niñas, jóvenes, adultas y mayores— especialmente en áreas rurales, derribando estigmas y fomentando el empoderamiento y la participación activa en la transformación social.

A través de la Fundación Arcoíris Siglo XXI, Waldistrudis organiza encuentros en su territorio que facilitan la capacitación de mujeres, fortalecen su liderazgo, promueven el autocuidado y aseguran que sus voces sean escuchadas y respetadas. Su esfuerzo ha sido clave para empoderar a las mujeres del Pacífico como constructoras de paz y agentes de cambio en sus comunidades.

Waldistrudis ha viajado a múltiples países, compartiendo la ancestralidad de Buenaventura y la voz de quienes creen en la paz y el enfoque de género. Resalta la importancia de que el gobierno cumpla con los acuerdos de paz, enfatizando la necesidad de un compromiso real con estas comunidades.

**Buenaventura: resistencia y esperanza**

La historia de Buenaventura está marcada por la violencia, pero también por la resistencia de mujeres como Waldistrudis, que han luchado incansablemente. Mediante la educación y la organización, ha creado espacios de sanación y justicia donde se dignifica la vida de las afrocolombianas. En un contexto que ha sido históricamente invisibilizado, ha abierto caminos para que las mujeres rurales accedan a formación, protección y participación, desafiando barreras sociales que las han excluido.

**Reconocimiento y acción comunitaria**

En 2022, Waldistrudis fue reconocida como una de las 10 mujeres constructoras de paz en el mundo, un logro que no solo representa su esfuerzo personal, sino también un homenaje a las mujeres del Pacífico colombiano y a los procesos que surgen desde las bases. Su visión de paz trasciende los discursos institucionales; para ella, la paz se forja en la cotidianidad, en los hogares y las comunidades. Está convencida de que el cambio es posible cuando las mujeres participan activamente en la toma de decisiones.

**Una apuesta ética, política y territorial**

Waldistrudis ha enseñado a generaciones sobre pensamiento crítico, participación política y derechos humanos. Ha promovido escuelas políticas y procesos educativos donde las mujeres aprenden a defenderse y a construir propuestas colectivas para una vida digna y libre de violencia.

Desde su Fundación, continúa sembrando esperanza y fortaleciendo el enfoque de género como una herramienta vital para alcanzar una paz auténtica. Una paz que no solo es un deber del Estado, sino también de quienes la construyen desde sus territorios y desde el corazón. Como ella misma dice: la paz no se firma, se teje con justicia, dignidad y reconocimiento, especialmente hacia aquellas que han sostenido la vida en medio del conflicto: las mujeres rurales, la población LGBTIQ+ y las comunidades afrocolombianas del Pacífico, quienes, a pesar del estigma, han contribuido de manera invaluable a la construcción de paz en su territorio.

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