España, Irlanda y Eslovenia han solicitado a la Unión Europea (UE) que evalúe la posibilidad de anular el Acuerdo de Asociación con Israel. Esta petición se fundamenta en las «decisiones ejecutivas, militares y leyes» que ha aprobado el parlamento israelí, las cuales, según estos países, infringen los derechos humanos y el derecho internacional. El Acuerdo de Asociación de la UE con Israel, establecido en su Artículo 2, exige el respeto a los derechos humanos como una de sus condiciones esenciales. La decisión sobre la posible suspensión del Acuerdo, que conlleva beneficios comerciales para Israel, debe ser adoptada por los Estados miembros en el Consejo Europeo.
En junio de 2025, España ya había solicitado la suspensión inmediata del Acuerdo a raíz de la masacre en Gaza, aunque Alemania e Italia se opusieron a esta medida. La Comisión Europea sugirió restringir la participación de Israel en el programa comunitario Horizonte, pero no logró alcanzar la mayoría de 15 países necesarios para implementar dicha acción.
En un comunicado conjunto de sus ministerios de Exteriores, dirigido a la alta representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, Kaja Kallas, los tres países expresaron su «más profunda preocupación» por diversas acciones del Gobierno israelí. Estas incluyen decisiones ejecutivas, operaciones militares y leyes aprobadas por la Knesset que, a su juicio, violan los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Uno de los puntos más controvertidos es la reciente aprobación de la pena de muerte para palestinos condenados por ataques mortales.
El comunicado también describe la situación en los territorios palestinos ocupados como «crítica». En particular, se menciona que las condiciones en Gaza son «insoportables», con continuas violaciones del alto el fuego y una entrada insuficiente de ayuda humanitaria. La situación en Cisjordania también se deteriora con un aumento de la violencia contra los palestinos.
Los ministros también aluden a las declaraciones de los miembros más extremistas del Gobierno de Benjamín Netanyahu y a los ataques a la libertad religiosa de cristianos y musulmanes. Celebran, sin embargo, el alto el fuego en Líbano, aunque critican las operaciones militares israelíes en dicho país, que consideran violaciones de la legalidad internacional al destruir infraestructura civil y forzar a los libaneses a abandonar sus hogares.
Por todo ello, y «ante esta grave situación», los tres países instan a la UE a «asumir su responsabilidad moral y política» y a defender los valores fundamentales que han guiado el proyecto europeo desde su inicio, incluyendo el respeto por los derechos humanos. «Por coherencia de principios y para mantener su credibilidad, la Unión Europea no puede continuar en silencio ni inactiva ante tales violaciones», advierten.
Los ministerios de Exteriores han solicitado que este asunto sea abordado en el próximo Consejo de Asuntos Exteriores, programado para el 21 de abril en Luxemburgo. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ya había anticipado esta solicitud, reiterando la necesidad de suspender el Acuerdo de Asociación con Israel tras un reciente ataque israelí a Líbano en el contexto del conflicto con Irán, lo que llevó al primer ministro israelí a acusar a España de librar una «guerra diplomática» contra su país.
Por otra parte, una iniciativa ciudadana llamada Justicia por Palestina ha logrado reunir el millón de firmas requeridas para que la Comisión Europea evalúe la suspensión del acuerdo con Israel.
