La cifra de fallecidos a causa de ataques de pandillas contra la policía en Guatemala ha llegado a nueve, según reportes de este lunes. El gobierno guatemalteco, liderado por el presidente Bernardo Arévalo, ha declarado un estado de emergencia que durará 30 días, en respuesta a motines en prisiones y agresiones a agentes de seguridad.
El 19 de enero de 2026, la embajada de Estados Unidos expresó su condena a la violencia perpetrada por lo que denominaron «organizaciones terroristas» en Guatemala. A través de un comunicado en la red social X, señalaron que aquellos que colaboren o tengan vínculos con estos grupos no tienen cabida en el hemisferio occidental. «La seguridad del pueblo guatemalteco y la estabilidad de nuestra región deben ser una prioridad», enfatizó Washington, reafirmando su apoyo a las fuerzas de seguridad guatemaltecas en la lucha contra la violencia.
El conflicto comenzó el sábado cuando prisioneros tomaron el control de tres cárceles, demandando ciertos privilegios. Posteriormente, pandilleros lanzaron ataques contra la policía en varias zonas de la capital. David Custodio Boteo, director de la Policía Nacional Civil, informó que varios agentes han resultado gravemente heridos en estos enfrentamientos.
Por otro lado, la embajada estadounidense ha instado a su personal a actuar con «prudencia» en medio de la crisis. Como parte de las medidas de seguridad, las clases en todo el país fueron suspendidas desde el lunes.
