Estados Unidos ha detenido todas las decisiones relacionadas con asilo, según lo anunció este viernes el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). Esta medida sigue a la orden del presidente Donald Trump, quien ha solicitado frenar la inmigración proveniente de «los países del tercer mundo» tras el tiroteo ocurrido el miércoles en Washington. El director de USCIS, Joseph B. Edlow, declaró en X que «hemos suspendido todas las decisiones de asilo hasta que podamos asegurar que cada extranjero sea inspeccionado y verificado al máximo nivel posible. La seguridad del pueblo estadounidense es nuestra prioridad».
Hasta diciembre de 2024, se estima que cerca de 1,5 millones de solicitantes de asilo tenían solicitudes pendientes, según datos de la organización American Immigration Council (AIC). Esta orden de USCIS se emitió pocas horas después de que Trump anunciara su intención de interrumpir «de forma permanente» la migración desde todos los países del tercer mundo, en respuesta al trágico tiroteo en el que un ciudadano afgano atacó a dos miembros de la Guardia Nacional en Washington D.C., resultando en la muerte de un agente y dejando a otro en estado crítico.
El USCIS también había informado previamente sobre una «revisión rigurosa» de las tarjetas de residente, o green cards, de inmigrantes procedentes de 19 países considerados de «preocupación», que incluyen Afganistán, Cuba, Venezuela y Haití. Además, el miércoles, el USCIS suspendió las solicitudes de migración de afganos, poco después de un mensaje presidencial en el que Trump responsabilizó a las políticas migratorias de su predecesor, Joe Biden, por permitir la entrada del presunto atacante, Rahmanullah Lakanwal.
Durante la administración de Biden, Estados Unidos admitió más de 100,000 refugiados en 2024, marcando un récord en tres décadas. Sin embargo, una de las primeras acciones del gobierno de Trump fue frenar el Programa de Admisiones de Refugiados (USRAP).
