El 13 de junio de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos notificó a más de medio millón de migrantes provenientes de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití que su autorización de permanencia bajo el programa de parole humanitario había sido cancelada. Esta medida afecta a individuos que habían ingresado al país bajo la administración del expresidente Joe Biden y que contaban con un patrocinador en EE.UU.
Contexto del programa de parole humanitario
El parole humanitario es una figura legal utilizada por Estados Unidos desde la Guerra Fría para permitir la entrada temporal de personas por razones humanitarias. Durante el mandato de Biden, se implementó un programa específico para ciudadanos de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití, con el objetivo de reducir la migración irregular y ofrecer una vía legal para quienes huían de crisis políticas y económicas en sus países de origen. Este programa permitió a más de 531,000 personas permanecer en EE.UU. durante dos años, siempre y cuando contaran con un patrocinador y cumplieran con ciertos requisitos de seguridad.
Revocación del programa bajo la administración Trump
Tras asumir la presidencia en enero de 2025, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que revocó el parole humanitario para los ciudadanos de los cuatro países mencionados. El DHS comenzó a enviar notificaciones a los beneficiarios, informándoles que su autorización de empleo, basada en el parole, había sido revocada con efecto inmediato. Además, se les instó a abandonar el país voluntariamente, ofreciendo un «bono de salida» de $1,000 y asistencia para los viajes. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, enfatizó que la autodeportación era la opción más segura y eficiente en costos para evitar arrestos y deportaciones forzadas.
Reacciones y desafíos legales
La decisión ha generado reacciones mixtas tanto en Estados Unidos como en los países afectados. Organizaciones de derechos humanos han calificado la medida como una violación de los derechos fundamentales de los migrantes y han anunciado acciones legales para impugnar la revocación del parole humanitario. Por otro lado, sectores políticos en EE.UU. defienden la medida como una forma de reforzar la seguridad nacional y reducir la migración irregular.
Impacto en la comunidad migrante
Para los migrantes afectados, la revocación del parole humanitario representa una situación de incertidumbre y vulnerabilidad. Muchos se encuentran sin estatus legal en el país y enfrentan el riesgo de deportación. Además, la pérdida de la autorización de empleo dificulta su capacidad para sostenerse económicamente y acceder a servicios básicos. Las organizaciones comunitarias están brindando apoyo legal y recursos para ayudar a los migrantes a explorar alternativas, como solicitar asilo o acogerse a otros programas de protección.
Perspectivas futuras
La revocación del parole humanitario ha abierto un debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos y su impacto en los derechos humanos. Se espera que los tribunales federales se pronuncien sobre la legalidad de la medida en las próximas semanas. Mientras tanto, los migrantes afectados continúan buscando soluciones y apoyo en un contexto de creciente tensión política y social.
