Evo Morales, el expresidente de Bolivia que ocupó el cargo entre 2006 y 2019, se ha refugiado en Cochabamba, su principal bastión político. En un comunicado emitido este domingo 22 de junio de 2025, Morales reafirmó su compromiso de «no abandonar la batalla» por ser candidato en las elecciones generales programadas para el 17 de agosto, a pesar de su inhabilitación.
Durante su programa dominical en la Radio Kawsachun Coca, el exmandatario declaró: «No podemos perder la esperanza. La única batalla que se pierde es la que se abandona, y nosotros no vamos a abandonar». Aseguró que su lucha es «por el pueblo, por la libertad y la soberanía», y destacó que su movimiento, Evo es Pueblo, proviene de las comunidades más humildes.
En los últimos días, Morales ha mantenido varias reuniones con sus seguidores en el Trópico de Cochabamba, donde se encuentra su base de apoyo político y sindical. Según el exjefe de Estado, sus líderes le han manifestado que «debe continuar en la lucha». Además, sus aliados decidieron recientemente implementar una «pausa humanitaria» en los bloqueos de carreteras que habían mantenido desde el 2 de junio, con el objetivo de presionar por su candidatura y demandar al gobierno la solución a la escasez de dólares y combustibles.
A pesar de su insistencia en ser candidato, el Tribunal Constitucional ha reafirmado que la reelección solo se permite «una única vez de forma continua», lo que impide a Morales postularse nuevamente, dado que ya ha gobernado en tres periodos.
