La evaluación de Estados Unidos fue criticada por los opositores exiliados, quienes argumentaron que «ignoró la creciente represión estatal y transnacional, así como las violaciones de derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el régimen sandinista». (Imagen de archivo) Imagen: Ezequiel Becerra/AFP/Getty Images. La Concertación Democrática Nicaragüense (CDN) manifestó el 8 de julio de 2025 su «profunda preocupación y sorpresa» por la reciente evaluación de seguridad de Estados Unidos, que caracterizó las condiciones en Nicaragua como «estables» y con un «buen nivel de vida» bajo el gobierno de Daniel Ortega.
«La CDN sostiene que la evaluación publicada el lunes por Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., pasó por alto la creciente represión estatal y transnacional, así como las violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad documentados por múltiples organismos internacionales y países, incluido EE.UU.», denunciaron desde el exilio.
Además, recordaron que en su reciente visita a Costa Rica, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que el régimen sandinista es un «enemigo de la humanidad», enfatizando la cercanía de la dictadura de Ortega y Murillo con regímenes como los de Irán, Rusia y Corea del Norte. También, el Departamento de Estado ha mantenido la alerta de viaje en nivel 3: «reconsiderar viajar», citando amenazas a la seguridad personal, la falta de Estado de Derecho y el acoso oficial a extranjeros.
Para la CDN, «caracterizar a Nicaragua como segura podría socavar la credibilidad de Estados Unidos y los estándares internacionales de derechos humanos». Por ello, hicieron un llamado al Departamento de Seguridad Nacional y al Departamento de Estado a «revisar esta evaluación a la luz de los abusos documentados y creíbles».
En otro contexto, la administración de Donald Trump anunció la eliminación del TPS, que protegía a cerca de 76,000 hondureños y nicaragüenses de la deportación en EE.UU. desde 1999. El DHS (Departamento de Seguridad Nacional) argumentó que el TPS fue concedido a estas nacionalidades en 1998 tras el huracán Mitch, que dejó más de 11,300 muertos en Centroamérica, de los cuales 7,200 fueron en Honduras y casi 4,000 en Nicaragua. Sin embargo, afirmaron que desde entonces ha habido «mejoras notables» en las condiciones de ambos países que permitirían el retorno seguro de sus ciudadanos. Por ejemplo, indicaron que Nicaragua se está convirtiendo en un líder en turismo, ecoturismo, agricultura y energías renovables, mientras que nuevos proyectos de infraestructura están transformando a Honduras y generando empleo.
(gs – efe, La Mesa Redonda) Ortega-Murillo, una pareja que gobierna «en base al terror».
